Cuando una persona nota que pierde más pelo del habitual, se preocupa por cuestiones que antes habían carecido totalmente de interés, y que ahora piensa que pueden ser causas de su futura calvicie. En general todo lo relacionado con su pelo se convierte en un posible problema. La longitud del pelo, su corte, el uso de fijadores o el propio peinado diario. Aquí vamos a tratar el tema de peinarse, y en próximos post iremos comentando otras cuestiones.
PEINARSE CON EL PELO SECO
Así de sencillo. El cabello únicamente debe ser peinado cuando está seco. Todos sabemos que al peinarnos perdemos pelo. Absolutamente, todo el mundo. Esa pérdida puede ser mucho más fuerte con los cabellos mojados. Cuando están húmedos, los pelos son más elásticos, y si nuestro peinado es un poco enérgico, vamos a estirar el cabello, pudiendo provocar fracturas. Es decir, no se debe peinar el pelo mojado, y mucho menos cepillarlo.
EL PEINE IDEAL
Un peine idóneo ha de ser de plástico y lo más flexible posible. En cuanto a sus dientes, hay que buscarlos lisos, redondeados y gruesos, todas ellas características que favorecen su deslizamiento. Y en cuanto a los cepillos, está claro que han de ser lo menos espesos posibles. Y sobre todo hay que olvidarse de tradiciones ancestrales como la que nos habla de que hay que pasar 100 veces el cepillo, o que hay que hacerlo con fuerza, porque así damos beneficiosos masajes al cuero cabelludo. Rotundamente erróneo.