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Manuel

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Pocos problemas estéticos generan tanta inquietud como la pérdida del cabello. Detrás de esta preocupación, no sólo encontramos implicaciones ligadas a nuestra imagen personal o al hecho de enfrentarnos ante el posible síntoma de una enfermedad: sin ir más lejos, uno de los aspectos que más nos afectan tiene que ver con la dificultad de encontrar un tratamiento anticaída eficaz y sin efectos adversos para la salud. Y ante esta necesidad, surge la eterna pregunta: ¿cuáles son los métodos verdaderamente efectivos para frenar la caída del pelo? Y entre ellos, ¿cuáles pueden presentar efectos secundarios? Pese a la proliferación de todo tipo de tratamientos anticaída en el mercado, como champús, lociones, medicamentos por vía oral o de uso tópico o sesiones de láser, lo cierto es que son muy pocas las opciones que garanticen al mismo tiempo efectividad y seguridad. Así lo asegura la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), entidad que hace unos años ya denunció el gran número de tratamientos anticaída que afirmaban ser eficaces contra la alopecia androgénica o calvicie común —la más extendida entre la población masculina—, pero que no aportaban evidencias científicas de su efectividad. A esto habría que añadir el constante goteo de mensajes publicitarios ambiguos o engañosos que pueden inducir a confusión. Entre ellos, se encuentran las marcas que prometen la regeneración capilar mediante productos de uso tópico o de ingesta oral, obviando que muchos patrones de pérdida del cabello no son reversibles. En estos casos, la utilización temprana de productos cosméticos que ayuden a prevenirla suele ser una de las opciones más aconsejables. Para ayudarte a elegir el cuidado capilar más adecuado, te explicamos brevemente cuáles son los tratamientos anticaída más habituales —dejando al margen los implantes capilares, por su complejidad, su alto coste y sus condicionantes quirúrgicos—, resumiendo en qué consisten, su grado de eficacia y cuáles son los posibles riesgos que entrañan.

Ventajas e inconvenientes de los tratamientos anticaída

En las siguientes líneas, se analizan algunos de los métodos contra la caída del cabello más recurrentes en la actualidad. ¡Toma nota! 

1) Terapia láser con diodos de baja frecuencia (Low Level Light Therapy o LLLT)

  • Descripción. Este procedimiento consiste en la aplicación de un dispositivo láser sobre las zonas despobladas o amenazadas del cuero cabelludo.
  • Cosmético, aunque en ocasiones se combina con tratamientos médicos, como los microinjertos, los tratamientos de plasma sanguíneo rico en plaquetas (PRP) o la bioestimulación capilar con minoxidil.
  • Mecanismo de activación. La aplicación del láser de baja potencia acelera la mitosis o la división celular, activa el riego sanguíneo en el cuero cabelludo y hace que los nutrientes y el oxígeno lleguen más fácilmente a la raíz del pelo.
  • Aplicación. En clínicas capilares, si bien también se comercializan cepillos láser y otros gadgets de uso doméstico, de menor eficacia.
  • Precio aproximado. En España, un tratamiento completo en clínicas capilares ronda los 1.000 €, mientras que el precio de los aparatos domésticos para realizarlo en casa suele oscilar entre los 300 y los 800 €. A su vez, se pueden encontrar peines láser a partir de unos 50 €.
  • Ventajas y desventajas. Por lo que respecta a los beneficios, el láser capilar estimula la producción del colágeno y el crecimiento del cabello, aumenta su grosor y elimina el exceso de caspa. En cuanto a los inconvenientes, además de su elevado precio, destaca el riesgo para las retinas en caso de fijar la vista en el haz de luz sin gafas protectoras. Asimismo, este tratamiento está contraindicado para mujeres embarazadas —se desconoce si puede ocasionar daños en el feto— y pacientes oncológicos, ya que puede favorecer la proliferación de las células cancerosas ya existentes. Tampoco se puede aplicar en zonas próximas a la glándula tiroides, dado que el láser podría alterar su funcionamiento.

 

2) Finasterida

  • Descripción. La finasterida o finasteride es un fármaco no hormonal derivado de esteroides, y utilizado para combatir la alopecia androgénica —llamada también androgenética o hipocrática—, así como la afección prostática conocida como HBP. Del mismo modo, se emplea para prevenir el cáncer de próstata.
  • Principio activo. Actúa inhibiendo una enzima conocida como 5 alfa-reductasa de tipo II. De este modo, el organismo produce una menor cantidad del andrógeno denominado dihidrotestosterona (DHT), lo que contribuye a frenar el proceso degenerativo del pelo.
  • Aplicación. Se comercializa en cápsulas y bajo prescripción médica.
  • Precio aproximado. Variable, en función de la marca y el formato, aunque el precio de la caja acostumbra a estar en torno a los 30 €.
  • Ventajas y desventajas. Pese a que la finasterida está considerada como el medicamento más eficaz contra la caída del cabello —según un estudio, un 83% de los pacientes asegura que conserva su cabello después del tratamiento, y un 66% que ha aumentado su volumen—, la finasterida puede tener importantes efectos adversos. Entre ellos, destacan los siguientes: impotencia, disminución del deseo sexual, dolor testicular, depresión, urticaria e hinchazón. Además, este medicamento está contraindicado para mujeres en edad fértil.

 

 

3) Minoxidil

  • Descripción. Se trata de un medicamento vasodilatador aprobado en 1979 que, en sus orígenes, se utilizaba exclusivamente para tratar pacientes con problemas graves de hipertensión.
  • Principio activo. Aunque hasta hace poco se pensaba que la acción vasodilatadora del minoxidil activaba el flujo sanguíneo, se ha demostrado que no es así. Aunque sigue sin conocerse exactamente en qué consiste la acción del minoxidil, se cree que podría estimular la apertura de canales de potasio, impidiendo así que el calcio —mineral responsable de que los folículos detengan su crecimiento– pase a las células.
  • Aplicación. A pesar de que inicialmente sólo se comercializaba en píldoras y bajo el nombre comercial de Rogaine, en la actualidad también está disponible en champús, lociones y ampollas de uso tópico. Entre las marcas que incluyen minoxidil en su composición, destacan Pilexil, Kirkland o Dercos Aminexil, de Vichy.
  • Precio aproximado. Variable, en función de la marca y el formato, aunque el precio de la caja no suele bajar de los 25 €.
  • Ventajas y desventajas. Si bien el minoxidil se ha revelado como uno de los medicamentos más efectivos contra la caída del cabello —sobre todo, en pacientes de entre 18 y 40 años—, este medicamento puede presentar numerosos efectos secundarios, como cefaleas, dolor en el pecho, taquicardias, alergias e inflamaciones, hinchazón, incrementos de peso, aparición de vello en zonas no deseadas —especialmente en la cara— o impotencia masculina. También está contraindicado para menores de 18 años y personas con problemas de tensión arterial. Por último, hay tener en cuenta que, los productos con concentraciones del 5% de este principio activo sólo pueden utilizarse bajo prescripción dermatológica.

4) Champús y lociones anticaída sin minodixil

  • Descripción. Se trata de artículos de higiene de uso tópico que combinan una base limpiadora con diversos principios activos. Éstos varían en función del fabricante y del tipo de producto.
  • Cosmético. Conforme a la legislación vigente, no contienen medicamentos, por lo que pueden utilizarse sin prescripción médica.
  • Principio activo. Variable, dependiendo de la marca y del tipo de champú. Algunas de las sustancias más eficaces para prevenir la caída del cabello es el zinc, la niacina o vitamina B3 y, sobre todo, la cafeína, un principio activo que estimula el riego sanguíneo del cuero cabelludo, lo que favorece la nutrición del pelo desde la raíz. Los champús anticaída de Alpecin, de Dr. Wolff, destacan por su alto contenido en cafeína. Otra de las marcas que comercializan champús anticaídas, aunque con otros componentes, es H&S.
  • Aplicación. De uso tópico. En el caso del champú, se aplica con un suave masaje. Para una mayor eficacia, se recomienda dejar actuar durante 2 minutos antes de aclarar, repetir si se desea y completar la acción del champú con otros productos de la misma gama de cuidado capilar. En cuanto a las lociones, están deben aplicarse sobre el cabello recién lavado. Muchas de ellas no precisan de aclarado.
  • Precio aproximado. Pueden adquirirse champús anticaída realmente eficaces a partir de unos 8 € (envase de 250 ml).
  • Ventajas y desventajas. Los champús anticaída lavan el cabello sin dañarlo y aportándole propiedades cosméticas, como suavidad e hidratación. Asimismo, dependiendo de su formulación, pueden ayudar a controlar trastornos leves del cuero cabelludo, como la caspa o la seborrea. Asimismo, la efectividad de algunos principios activos anticaída, como la cafeína, ha sido certificada por algunos estudios científicos. No obstante, es cierto que los champús y lociones contra la pérdida del pelo acostumbran a tener un precio ligeramente más elevado que los productos convencionales. Por otro lado, los deportistas de élite deben tener en cuenta que la cafeína puede detectarse en el folículo piloso.

 

5) Suplementos dietéticos

Según un informe elaborado por la OCU, los complementos nutricionales o a base de plantas no han demostrado su utilidad para evitar la caída del cabello: “Pueden beneficiar a quienes padezcan carencias específicas de un determinado nutriente, pero en personas con un estado de salud normal no conllevan mejoría”, concluye el texto.

En el caso concreto de los suplementos vitamínicos, éstos únicamente funcionan cuando la caída del cabello se debe a un déficit de vitaminas, algo muy poco habitual en las sociedades occidentales, y que sólo suele ocurrir cuando se ha seguido una dieta hipocalórica o si se sufren ciertos problemas alimentarios, como la anorexia o la bulimia. Por lo tanto, y a pesar de que no presentan ningún efecto secundario, los complementos no acostumbran a ser eficaces.

Con estos últimos productos, cerramos nuestro repaso a los tratamientos anticaída más socorridos. Deseamos que te haya ayudado a la hora de escoger el tuyo. Y por supuesto, esperamos tus contribuciones y comentarios sobre este artículo. Como siempre, estaremos encantados de leerte.

 

 

Diversos estudios demuestran que más de la mitad de los hombres sufrirá problemas de pérdida de cabello en algún momento de su vida. Un trastorno que, pese a estar muy extendido, no obedece a un único patrón: aunque la calvicie androgénica es el tipo más común, existen otros no menos preocupantes, como ocurre con la alopecia areata. Por otro lado, además de no ser demasiado conocida, este tipo de dolencia a veces resulta difícil de diagnosticar, ya que puede presentar patrones de comportamiento similares a los de otras alopecias. Estos y otros temas relacionados son los que centran la atención de este post, en el que se analizarán las causas de la alopecia areata y cómo paliar sus efectos.

¿Qué es la alopecia areata?

La alopecia areata es una enfermedad que afecta los folículos pilosos —es decir, las zonas de la piel en la que tiene lugar el crecimiento del pelo— y que consiste en la caída del cabello en áreas localizada del cuerpo. Por lo general, se trata de zonas pequeñas y de forma redondeada, situadas generalmente en el cuero cabelludo o en la barba. Cuando se da este trastorno, el pelo se desprende a mechones, dejando áreas despobladas del tamaño de una moneda de 20 céntimos de euro. A pesar de que la mayoría de quienes la padecen sólo desarrollan unas pocas zonas de calvicie, hay casos en los que la pérdida de cabello puede ser aún mayor. Incluso, y aunque esto no suele ser lo habitual, algunas personas pueden llegar a perder todo el pelo de la cabeza, o bien el vello de la cara y el cuerpo. Tras la aparición de la alopecia areata, la zona de la dermis afectada presenta un aspecto normal, sin enrojecimiento, hinchazón, descamación u otras alteraciones, a diferencia de lo que sucede con otros tipos de calvicie. En cuanto a su incidencia, cualquier persona puede desarrollar calvicie areata. En ocasiones, ésta empieza a manifestarse en la niñez, y presenta un mayor grado de incidencia cuando se trata de personas con antecedentes familiares en este terreno. Además, puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Dependiendo del comportamiento y el nivel de intensidad que presente, esta enfermedad se puede clasificar en diversas categorías: • Alopecia areata en placa única. Esta tipología, que es la más habitual, se da cuando el paciente tiene únicamente una zona afectada, normalmente ubicada en el cuero cabelludo. Asimismo, el área suele ser de tamaño reducido. • Alopecia areata en placa múltiple. Es muy parecida a la anterior, pero se caracteriza por estar formada por varias placas que pueden unirse con el tiempo, formando una de mayor tamaño. • Alopecia areata total. Se produce cuando se da una calvicie completa, que afecta al 100% del cuero cabelludo. • Alopecia areata universal. Se manifiesta en todas las partes pilosas del cuerpo: cabeza, cejas, pestañas, axilas y pubis. • Alopecia areata difusa o incógnita. A diferencia de las anteriores, este tipo de calvicie (poco común) no está localizado en una sola placa. Por eso, a veces resulta difícil diferenciarla de la alopecia androgénica. • Alopecia areata para el cabello oscuro. Esta variante, muy poco habitual, presenta la particularidad que no afecta a las canas o a los cabellos no pigmentados, ya que única ataca a los cabellos que poseen su tonalidad original. Por lo tanto, al caerse únicamente el pelo con pigmentación, el efecto visual suele ser el de un encanecimiento prematuro. Generalmente, la alopecia areata para el cabello oscuro coindice con épocas de mucho estrés. Cuando se da en mujeres, también recibe el nombre de areata María Antonieta, y en los hombres, el de areata Tomás Moro.

¿Cuáles son las causas de la alopecia areata?

La calvicie en cuestión forma parte de las dolencias autonimunitarias, que son aquellas en las que el sistema inmunitario ataca por error zonas sanas del organismo (en la circunstancia que nos ocupa, los folículos pilosos). De todos modos, se desconoce cuáles son las causas que originan la alopecia areata, si bien algunos expertos sostienen que tiene una base hereditaria. Es decir: aquellas personas cuyos familiares directos la han padecido tendrán más probabilidades de desarrollarla. En este sentido, hay algunos factores que pueden desencadenar una reacción en el sistema inmunitario de los individuos proclives a padecer este trastorno por motivos genéticos, tales como los factores medioambientales o como consecuencia de un virus. Asimismo, en algunas circunstancias, la alopecia areata parece estar relacionada con la celiaquía.

¿Hay tratamientos contra la alopecia areata?

Hoy por hoy, no existe una cura específica contra la alopecia areata, ni productos creados ex profeso para combatirla. Por eso, para tratar de que el cabello vuelva a crecer, los médicos suelen usar tratamientos que se han revelado efectivos para otros tipos de calvicie. La elección de un tratamiento u otro dependerá principalmente del grado de incidencia de la enfermedad. Así, en los casos menos graves, se acostumbran a utilizar productos de uso tópico, como el minoxidil, cremas o determinados tipos de champús. Por lo que respecta los casos más graves, los médicos se decantan por terapias con láser, o bien por la ingesta de corticosteroides por vía oral o de determinados inmunosupresores, como el metotrexato o la ciclosporina. Cuando la alopedia areata está ligada a la celiaquía, la supresión de los alimentos con gluten de la dieta acostumbra a traducirse en una recuperación total y permanente del cabello. No obstante, sea cual sea el tipo de calvicie areata que se padezca, existe la posibilidad de que el cabello vuelve a crecer (incluso en los casos más severos, que representan en torno al 10% del total), aunque también de que vuelva a caerse. Sin embargo, la evolución de esta dolencia es impredecible, y varía mucho en función de cada paciente. De acuerdo con diversas investigaciones, el 50% recupera el crecimiento del cabello en la zona afectada en un plazo inferior a un año y sin necesidad de seguir un tratamiento. En el caso de que se reestablezca el cabello, es recomendable recurrir a champús que prevengan la pérdida de pelo por otras causas: por ejemplo, los productos contra la caída del cabello de Alpecin. Sus soluciones de cuidado capilar —Alpecin Champú Cafeína, Alpecin Doble Efecto Champú Cafeína (champú anticaída y anticaspa) y la loción Alpecin Cafeína Líquida— ayudan a prevenir la caída del cabello gracias a su contenido en cafeína, un principio activo que actúa sobre la raíz durante 24 horas. Diversos estudios científicos llevados a cabo en clínicas de Alemania e Italia han constatado su eficacia. Del mismo modo, también es aconsejable usar la loción y el champú Alpecin antes de la aparición de los primeros síntomas de problemas de pérdida de cabello (más de 100 unidades al día). Los productos de Alpecin ya están disponibles en nuestro país, y se pueden adquirir en exclusiva en la página web de Amazon. Haz ya tu pedido, y prepárate para lucir un pelo más fuerte y brillante durante mucho más tiempo.

Ya sea por sus implicaciones estéticas o por tratarse de uno de los indicadores de nuestro estado de salud, resulta casi imposible encontrar a alguien para quien el cabello no sea un motivo de preocupación. Desde una pérdida en exceso hasta su encanecimiento, los cambios que experimenta nuestro pelo son capaces de acaparar nuestra atención por las razones mencionadas. De ahí que, hasta la fecha, esta parte del cuerpo haya inspirado no pocas investigaciones, cálculos, datos y anécdotas de lo más llamativo, y de los que muchas personas aún no hay oído hablar.

Por esta razón, hoy queremos acercarte algunas de estas 8 curiosidades, que te permitirán descubrir aspectos acerca del pelo que, seguramente, ni te planteabas. ¿Preparado?

 

1) El cabello posee una composición química muy variada

Aunque es probable que hayas escuchado alguna vez cuáles son los componentes básicos del cabello —sales minerales (70%), proteínas (28%) y lípidos (2%)— los elementos químicos que lo conforman son más variados. Así, en cada pelo, encontramos carbono (44%), oxígeno (30%), nitrógeno (15%), hidrógeno (6%) y azufre (5%). Como dato sorprendente, conviene resaltar que los cabellos oscuros poseen una proporción de carbono algo mayor que cuando éstos son rubios o pelirrojos.

 

2) Las personas rubias son las que tienen una mayor densidad capilar

Quienes presentan esta tonalidad de pelo cuentan con una media de 150.000 cabellos. La cifra baja hasta los 110.000 en el caso de quienes tienen el pelo castaño, y a los 100.000 cuando éste es negro. La lista la cierran los pelirrojos, con 90.000 unidades, si bien su cabello es el más resistente. Sea como fuere, los rubios son los que poseen el pelo más fino. Todo lo contrario de lo que ocurre con que quienes lucen una melena negra, ya que este tipo de cabello es el más grueso.

 

3) …y las que más ganan

Por lo menos, así lo asegura un estudio elaborado por la Universidad de Queensland (en Brisbane, Australia), del que se desprende que los rubios perciben un 7% más de ingresos que el resto. Y eso no es todo: según la lista Forbes, el 41% de las 100 mujeres más poderosas del mundo tiene el pelo rubio; el 34%, negro; el 16%, castaño; el 8%, cano, y el 1% restante, pelirrojo.

 

4) Los hombres con barba transmiten más confianza

De acuerdo con un estudio publicado en Journal of Marketing and Communication, los consumidores se fían más en los hombres que tienen pelo en la cara que en aquellos que se afeitan.

 

5) El pelo crece entre 0,2 y 0,5 mm al día, y en torno a 1 cm al mes

Eso sí: cuando el cabello alcanza una cierta longitud, lo normal es que se parta o se caiga. No obstante, hay casos verdaderamente insólitos. Uno de los más remarcables es el de la china Xie Qiuping, quien, según el Guinness de los Récords, en el 2004 era dueña de una cabellera de 5,63 m de longitud, lo que equivale a cuatro veces la altura de una persona adulta. No obstante, el mismo libro afirma que la marca absoluta está en manos de un vietnamita ya fallecido: Tran Van Hay, quien alcanzó los 6,8 m tras 54 años sin cortarse el pelo. Casi nada, ¿verdad?

 

6) El crecimiento del cabello se produce mientras dormimos

Esto es así porque es durante el sueño cuando se regeneran numerosas células del organismo. He aquí un motivo más por lo que vale la pena procurarnos un descanso reparador. Otro dato significativo: este proceso está regulado por más de 150 genes.

 

7) Ellas se tiñen más (pero se lavan menos el pelo)

Según una encuesta reciente, mientras que 1 de cada 3 mujeres utiliza algún producto de coloración para el cabello con frecuencia, este porcentaje se reduce hasta el 10% en el caso de los hombres. Actualmente, se calcula que tres cuartas partes de la población ha recurrido a este tratamiento alguna vez, proporción que, en la década de 1950, no pasaba del 5%. Por otro lado, conviene destacar que ellos utilizan mucho más el champú: así, el 56% de los varones de 24 a 34 años se lava el pelo todos los días, pero sólo el 30% de las féminas tiene este mismo hábito.

 

8) Cada cabello vive entre 2 y 5 años

Trascurrido este lapso, el pelo deja de crecer y se mantiene en la cabeza durante algunos meses, hasta caer y dejar espacio a nuevos cabellos. Aunque este dato puede variar en función de la época del año, de las condiciones climáticas y de los hábitos nutricionales y de higiene de cada persona, lo normal es perder entre 50 y 100 cabellos al día.

Lejos de suponer un mero problema estético o de higiene personal —baste recordar las pésimas connotaciones que encierra el adjetivo casposo—, la caspa también puede ir acompañada de una desagradable sensación de picor permanente sobre el cuero cabelludo.

 

Como ya hemos visto en un artículo anterior sobre la caspa, este molesto trastorno está ocasionado por un crecimiento anómalo del hongo, el Malassezia furfur o Pityrosporum. Éste afecta al proceso de renovación natural de las células, provocando la aparición de escamas de color blanco y la picazón ya mencionada.

 

La buena noticia es que la caspa puede tenerse bajo control, y sin necesidad de recurrir a medicamentos que puedan afectar negativamente a nuestra salud. Si quieres saber cómo, te invitamos a seguir leyendo, ya que te resumimos 8 efectivos remedios caseros para la caspa tan eficaces como económicos. ¡Toma nota!

 

8 remedios naturales contra la caspa

Si tú también quieres combatir la caspa con eficacia —si tienes este problema, no tienes de qué preocuparte, ya que afecta alrededor de un 20% de la población mundial—, te recomendamos tener siempre a mano estos productos naturales.

 

1) Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té está considerado como el más versátil de los aceites esenciales. Por lo que respecta a la caspa, es particularmente eficaz para eliminar las escamas secas y sanear la piel afectada por este problema. Diluye un par de gotas en la cantidad del champú que empleas habitualmente, y prepárate para notar sus efectos.

 2) Aceite de linaza

Verter unas gotas sobre el cuero cabelludo y masajear suavemente antes de lavarte el pelo puede ayudarte a reducir la caspa. Este producto se puede adquirir fácilmente en las tiendas de alimentos ecológicos. Y si quieres conservarlo manteniendo sus propiedades intactas, basta con conservarlo en el frigorífico.

3) Aceite de oliva y zumo de limón

Se trata del tándem perfecto para luchar contra ese engorroso inquilino que a veces se hace fuerte sobre nuestro pelo. Así, mientras que el limón ayuda a limpiar el cuero cabelludo de escamas secas, el aceite de oliva lo hidrata y nutre en profundidad. Compruébalo: para ello, mezcla 2 cucharadas de zumo de limón, otras 2 de aceite de oliva y 2 más de agua. Vierte el resultado sobre una gasa, aplícatela sobre el cuero cabelludo húmedo antes del champú y déjalo actuar una media hora. 

4) Aloe vera

Pocos ingredientes naturales presentan tantas propiedades como el aloe vera, planta que ya aparece documentada por primera vez en el año 2200 a.C. Extraordinariamente rica en vitaminas A, C y del grupo B, minerales, aminoácidos y ácidos grasos, este producto es muy apreciado por sus propiedades dermatológicas, entre las que también se cuenta su eficacia contra caspa. Para ello, antes del champú, aplícate en el pelo jugo de aloe vera o un gel a base de este vegetal casi milagroso. Notarás que el picor desaparece y que las escamas de caspa se reducen. ¡Haz la prueba!

5) Arcilla verde

A pesar de que la arcilla verde se viene utilizando desde hace muchos años para cuidar heridas corporales y llevar a cabo tratamientos dermatológicos, lo cierto es que también es muy efectiva contra la caspa. Anímate a probarla, aplicando una fina capa de este producto y la misma cantidad de agua sobre el cuero cabelludo. Déjala actuar una media hora antes de pasar al champú y… ¡prepárate para presumir de cabello! No obstante, si tu pelo es muy seco, te aconsejamos que hagas esta operación con la arcilla blanca.

6) Flores de ortigas

Un magnífico remedio para atajar el problema de la caspa consiste en preparar una infusión usando flores de ortiga seca. Elabórala con 250 ml de agua y deja la mezcla reposar durante 15 minutos. A continuación, y tras filtrar el preparado, ya estará listo para su uso. Aplícalo sobre el cuero cabelludo en pequeñas dosis y acompañado de un suave masaje por las zonas más afectadas por la caspa. ¡Verás qué cambio!

7) Flores de remolacha

Vitaminas del grupo B y C, carotenos, potasio, fibra… Ésta es la tarjeta de presentación de la remolacha, una saludable hortaliza que, además, contribuye a poner freno a la caspa.  Hierve raíces de la flor de la remolacha, fíltrala con cuidado y deja enfriar el resultado. A continuación, aplícalo la infusión sobre el cabelludo y masajea suavemente sobre las partes más afectadas por la caspa.

8) Vinagre

Si tienes en casa una botella de vinagre de vino blanco, tienes un valioso aliado contra la caspa. Diluye unas pocas gotas de este condimento en agua caliente y aplícatelas con un suave masaje sobre el cuero cabelludo antes del champú. Además, también puedes empapar una gasa con esta solución y aplicártela sobre el pelo antes de ir a dormir, envolviendo la cabeza con una toalla caliente. Notarás el resultado y, asimismo, lucirás un pelo mucho más brillante.

 

Y, sobre todo… utiliza un buen champú anticaspa

Para que puedas combatir la caspa de manera aún más eficaz, no dejes de escoger un champú anticaspa realmente eficaz. 

Sin duda, uno de los problemas estéticos que más afectan a los hombres es la pérdida de cabello. De hecho, y según un estudio de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) de Estados Unidos, más de la mitad de los varones mayores de 50 años sufrirá algún tipo de calvicie.

Aunque esta problemática puede clasificarse según diversos criterios, en función de su origen y de la forma en que se manifieste, la más habitual es la alopecia androgénica, también conocida como alopecia androgénetica o calvicie común, que está detrás del 95% de los casos y que afecta principalmente a los hombres.

No obstante, a veces la calvicie puede responder a otras razones, tales como haber recibido algún tratamiento contra el cáncer (como la quimioterapia) y el consumo de ciertos medicamentos o esteroides anabólicos, así como determinados trastornos en la tiroides.

 

¿Cuál es el origen de la calvicie androgénica?

La calvicie androgénica está relacionada con la dihidrotestosterona, un tipo de hormona masculina que, cuando actúa de manera agresiva sobre el folículo piloso —responsable del crecimiento del cabello—, provoca su atrofia progresiva. A su vez, la dihidrotestosterona está estrechamente ligada a la testosterona, lo que explica por qué la calvicie androgénica es más mucho común en los varones que en las mujeres.

Cada cabello tiene su propio ciclo de crecimiento, que se divide en tres fases: crecimiento (anágeno), transición y regresión (telógeno), que afecta a menos del 20% del pelo.

 Sin embargo, cuando se padece el problema descrito, el proceso acaba alterándose. Quienes lo sufren ven cómo sus cabellos se vuelven vez más débiles, cortos y finos, hasta que los folículos terminan desapareciendo.

A pesar de que en algunos casos este proceso se inicia en la adolescencia, los efectos de este tipo de alopecia empiezan a manifestarse especialmente entre los 30 y 40 años.

La calvicie androgénica tiene una base genética. Es decir, un hombre cuyo padre o cuyos abuelos hayan sufrido alopecia tiene más posibilidades de pasar por lo mismo, dado que el gen responsable es dominante. Además, éste puede heredarse tanto del padre como de la madre.

 

¿Cuántos cabellos se pueden perder al día?

Teniendo en cuenta que, como se ha dicho antes, cada pelo posee un determinado ciclo de crecimiento, la pérdida de cabello es un proceso que se manifiesta en cualquier persona. De hecho, se considera normal perder hasta 100 cabellos diarios.

En cualquier caso, existen diferentes situaciones que pueden hacer que esta cantidad aumente. Normalmente, clasifican según la distribución, evolución y reversibilidad del proceso. Así, podemos diferenciar dos tipos de caída del cabello:

 

1) Efluvios, consistentes en pérdidas de pelo generalmente difusas y que pueden responder al uso de quimioterápicos para el tratamiento del cáncer, a alteraciones hormonales o a estados carenciales de proteínas y vitaminas en el organismo. En otros casos, la caída difusa aparece al cabo de dos o tres meses, debido a diversos factores desencadenantes como el estrés, cirugías mayores, fiebre, infecciones o un déficit de hierro.

 2) Calvicie. Aunque, como se ha visto, la calvicie androgénica es la más habitual, otro tipo de alopecias se manifiesta en forma de manchas sin distribución específica, como las debidas a una infección del cabello por hongos, a procesos autoinmunes en la alopecia areata —una dolencia que afecta a los folículos pilosos— y a otras enfermedades que afectan a la dermis.

 

 

¿Se puede evitar la caída del cabello?

Si bien los factores causantes de la caída de cabello a veces son difíciles de combatir —sobre todo, en el caso de los efluvios—, existen procesos de calvicie que son reversibles en su totalidad: por ejemplo, los secundarios a quimioterápicos para el tratamiento del cáncer. En otros casos, es necesario identificar qué es lo que provoca la pérdida del cabello (y por supuesto, que esto pueda ser tratado).

Por otro lado, hay que tener en cuenta que también es posible actuar de manera precoz, evitando secuelas cosméticas, sobre todo en los casos de calvicie androgénica y enfermedades dermatológicas.

En efecto, la caída del cabello se puede prevenir y, además, sin necesidad de recurrir a un tratamiento médico. 

 

¿Qué hay que hacer ante la pérdida del cabello?

Ante una pérdida anormal de cabello, se debe acudir cuanto antes a un especialista, sobre todo si ésta se produce tras haber consumido una nueva medicación, o bien cuando se manifiesta junto a otros problemas de salud.

Durante el examen, los facultativos realizarán una historia clínica y diversas pruebas médicas —que pueden incluir una biopsia de la piel, un análisis de sangre y un estudio de las condiciones fúngicas del cuero cabelludo o de la presencia de posibles trastornos nutricionales — para descartar que el problema tenga que ver con el estado de salud del paciente. En efecto, éste puede ser el origen de la calvicie cuando hay enrojecimiento, dolor, una erupción cutánea, descamación del cuero cabelludo o un patrón inusual en la pérdida del cabello.

El tratamiento prescrito dependerá del diagnóstico realizado a partir de estas variables.

 

¿Cuáles son los tratamientos contra la caída del cabello más eficaces?

Cuando el paciente no ha seguido hábitos para la prevención de la caída del cabello, es posible recurrir a un tratamiento médico que debe realizarse bajo supervisión de un especialista, ya que puede tener efectos secundarios.

Uno de los tratamientos tópicos —es decir, mediante aplicación directa en la zona— más eficaz es el minoxidil, válido para diferentes tipos de calvicie. En cuanto al fármaco administrado por vía oral más efectivo, habría que referirse a la finasterida, sobre todo a la hora de luchar contra la alopecia androgénica.

En relación con los complementos vitamínicos, éstos sólo son eficaces cuando la caída del cabello responde a un déficit de vitaminas, algo que es muy poco frecuente en los países occidentales. En este ámbito, esto sólo suele ocurrir si se sigue una dieta hipocalórica o si se padecen trastornos alimentarios, como la anorexia o la bulimia.

Por lo que respecta a los preparados cosméticos, no se trata de medicamentos y, por lo tanto, se pueden utilizar sin prescripción médica para mejorar la apariencia del cabello (por ejemplo, para aumentar su grosor del cabello para que parezca que hay más cantidad). Sin embargo, lo cierto es que ni aumentan la cantidad, ni evitan su caída.

En cualquier caso, y según los expertos, el tratamiento más efectivo contra la calvicie es la prevención. Por eso, el uso desde la adolescencia de productos contra la caída del cabello, como las lociones y champús Alpecin, puede ser una excelente opción para evitar la pérdida del pelo en el futuro.

 

¿Cómo hay que cuidar el cabello?

El cabello se debe lavar tantas veces como sea necesario, ya que disminuir la frecuencia no reduce la caída del cabello. Lo que sí es importante es optar por champús con un pH neutro y que no sean agresivos, y evitar recurrir a tintes, permanentes y secadores, ya que contribuyen a debilitar el pelo.

En el caso de personas con el cabello largo, también es importante prescindir de recogidos demasiado tirantes, ya que se dan casos de alopecia por tracción, donde se observa una regresión de la línea de implantación del pelo.

Acabo de encontrar esta foto que es de noviembre de 2015, prácticamente 2 años después del trasplante de pelo. Es una foto muy personal, pero me he decido ponerla aquí ya que creo que se puede ver bien lo que se puede conseguir si se deja crecer el pelo. En este tiempo aún he tomado finasterid y aplicado regaine por lo que pienso que aún se ve bastante más pelo. 

trasplante de pelo despues de 2 años

Tengo muy buenos recuerdos a este tiempo porque básicamente el pelo me ha dado más confianza y justamente acabé de tener una nueva relación en este tiempo de la que dos años despu´és ha salido nuestra primera hija 🙂 (y no sé si va haber más, de momento estamos contentos así). En este punto tengo 33 años. Si véis las fotos del principio, se nota bastante la diferencia no?  

Trasplante capilar – día del trasplante

 

Creo que las fotos naturales son las que mejor muestran la evolución de un trasplante capilar, sin focos de LED fuertes que hacen que todos aparezcamos calvos, sino en luz natural e incluso con amigos al lado. 

¿Por qué hacer un trasplante capilar?

Por razones genéticas, fisiológicas (como el estrés), de salud (quimioterapia, etc.) y ambientales, la mayoría de los hombres sufren importantes pérdidas de cabello a lo largo de su vida que, en muchos casos, acaban dando paso a la temida calvicie.

Si bien algunos tipos de alopecia pueden prevenirse, hay veces que este problema es inevitable… e irreversible. Y cuando esto ocurre, la única manera de recuperar el pelo pasa por someterse a microinjertos, también denominados trasplantes o implantes capilares.

Sin embargo, como cualquier intervención, esta opción acostumbra a generar dudas por lo que respecta a sus ventajas e inconvenientes y a los cuidados que hay que seguir tras la operación. Para dar respuesta a las preguntas más habituales acerca de la caída del cabello, en este artículo abordaremos las dudas más preocupan a quienes se están planteando someterse a esta cirugía.  

 

¿Qué son los implantes capilares y cómo se realizan?

El trasplante capilar es una técnica quirúrgica consistente en recuperar el cabello perdido mediante un autotrasplante de pelo, sin posibilidad de rechazo, sin hospitalización y empleando anestesia local.

Esta intervención consiste en extraer folículos pilosos de una parte del cuerpo del paciente —lo que se conoce como zona donante, y que generalmente está situada en la nuca— para implantarlos en la zona receptora, que es el lugar afectado por la calvicie, respetando el mismo ángulo o dirección que tenía el cabello antes de ser extraído para una apariencia más natural. Por lo general, la zona que recibe el cabello acostumbra a ser la coronilla, a pesar de que también es posible repoblar la barba, las cejas, las pestañas o el pecho.

Actualmente, se utilizan tres sistemas de extracción de cabello. Son los siguientes:

 

1) Extracción de unidades foliculares con tira o técnica (FUSS o FUT). En este sistema, la extracción se lleva a cabo con un bisturí, con el que se extrae una tira de piel de entre 18 y 20 cm de longitud de la zona donante. El proceso de cicatrización es lento, puede llegar a ser doloroso y suele dejar como resultado una cicatriz.

 2) Extracción de unidades foliculares a mano (FUE). Consiste en la extracción de folículos de manera individual, a través de un instrumento quirúrgico especial (un sacabocados microscópico). Este procedimiento es muy poco invasivo y, además, no deja cicatrices.

 3) Extracción de unidades foliculares asistida por robot (FUE robótico). Se trata de una variante del proceso anterior y se realiza con un brazo robotizado. La ventaja principal de esta técnica es que mejora la calidad de los injertos, ya que permite seleccionar los cabellos más robustos y viables con mayor precisión.

Implantes capilares hechos con un robot

Pese a que la duración de la operación dependerá de la cantidad de microinjertos que se desee llevar a cabo, el trasplante capilar acostumbra a tener una duración aproximada de entre tres y ocho horas.  

Durante los 10 días posteriores, casi todos los cabellos trasplantados se caerán, lo que se conoce como pérdida de choque. Sin embargo, después de un período de adaptación que suele oscilar entre los dos y los cinco meses, el pelo empezará a crecer con normalidad desde el folículo implantado, manteniendo las características de la zona de procedencia. A esta caída de pelo temporal también recibe el nombre de efluvio. Además, los folículos pilosos trasplantados son genéticamente resistentes a la calvicie, como ocurre con los de la parte posterior de la cabeza.

Entre los seis y los nueve meses que siguen a la intervención, el paciente notará como el cabello se vuelve más denso.

 

¿Cómo es el preoperatorio del trasplante capilar?

Durante la consulta inicial, el cirujano analizará el cuero cabelludo del paciente, mantendrá una charla con él acerca de sus preferencias y expectativas, le aconsejará cuál es el procedimiento más adecuado —por ejemplo, si los microinjertos se realizarán en una sola sesión o en más de una— y qué resultados puede obtener con la intervención.

En algunos casos, el médico puede recomendar vitaminas del grupo B y E antes de la intervención.

Los días anteriores de la cirugía, el paciente deberá evitar el uso de medicamentos que pudieran ocasionar complicaciones en el transcurso de la misma. Además, hay que tener en cuenta que tanto el alcohol como el tabaco pueden hacer que los cabellos injertados no lleguen a crecer adecuadamente.

 

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes del trasplante capilar?

Como ocurre con cualquier tipo de intervención, esta opción para recuperar el cabello perdido presenta ventajas e inconvenientes, tal y como se resuma a continuación.

Ventajas del trasplante capilar

  • En el caso de la técnica FUS, se pueden conseguir grandes cantidades de folículos —por lo general, entre 1.800 y 4.000 unidades— con una sola tira de piel.
  • Tanto la técnica FUE como la FUE robótica no dejan cicatriz. En el caso del procedimiento FUS, la cicatriz que queda es lineal, lo que permitiría otras intervenciones en el futuro, si fuese necesario. No obstante, esta operación resulta mucho más cara que la anterior.
  • Si se robotiza la microcirugía, se incrementan las posibilidades de éxito, ya que se escogen los cabellos más resistentes para que puedan salir adelante sin dificultad.
  • El pelo implantado es resistente a la caída, debido a que procede de zonas del cuerpo en la que el cabello tiene esta predisposición genética.
  • Se trata de cirugía ambulatoria, por lo que el paciente es dado de alta el mismo día.
  • Se utiliza anestesia local.
  • No hay posibilidad de rechazo, dado que el pelo implantado procede del mismo paciente.
  • La operación es adecuada para hombres y mujeres.

 

Desventajas del trasplante capilar

  • La intervención no es apta para los menores de 25 años, ya que las pérdidas de cabello hasta esa edad obedecen normalmente a cambios hormonales temporales.
  • Si se lleva a cabo la técnica FUS, queda una cicatriz en la zona donante.
  • En caso de grandes extracciones, la zona donante pierde densidad.
  • En el caso de las operaciones de tipo FUE, para donaciones de más de 1.000 folículos, hay que afeitarse la cabeza.
  • El paciente no podrá dormir boca arriba durante, como mínimo, los tres días posteriores a la intervención.
  • Durante un período máximo de dos meses, el paciente puede experimentar una pérdida de sensibilidad transitoria en la región posterior de la cabeza.
  • Las operaciones hechas con las técnicas FUE y FUE con robot, la tasa de supervivencia del cabello es menor, al contener menos tejido extraído que lo proteja.
  • Por lo general, esta intervención suele tener un coste elevado. Esto ha propiciado que algunas empresas realicen la cirugía en el extranjero. En este sentido, Turquía se ha especializado en este tipo de turismo sanitario, ya que las operaciones que se practican allí resultan mucho más económicas.

 

¿Qué cuidados hay que seguir tras trasplante capilar?

Durante el posoperatorio, el paciente deberá llevar un apósito en la zona intervenida, que deberá cambiar diariamente. También tendrá que evitar la exposición solar de la zona receptora, y no podrá utilizar champú hasta uno o dos días después de la cirugía, dependiendo del tipo de intervención. Su uso es importante para evitar la formación de costras alrededor del pelo trasplantado, lo que incrementaría el riesgo de perder los folículos pilosos durante los primeros siete o 10 días después de la intervención.

Aunque, tras el efluvio o pérdida de choque, el cabello crecerá normalmente, una pequeña parte de los cabellos implantados se acabará cayendo. Esto no obedecerá a que el injerto no haya tenido éxito, sino al envejecimiento del paciente.   

Por eso, para minimizar la pérdida del cabello implantado, es aconsejable utilizar productos contra la caída del cabello

dry wetDiferencias entre la caspa grasa y la caspa seca

Las glándulas sebáceas en el cuero cabelludo producen sebo. Éste es fundamental para mantener el equilibrio del cuero cabelludo y del cabello, ya que los protege de la pérdida de humedad y de los factores ambientales. Las células superficiales de la piel se renuevan continuamente, lo que también sucede en el cuero cabelludo, aunque, normalmente, el desprendimiento de las células muertas no se percibe a simple vista. Si el cuero cabelludo pierde su equilibrio natural, este proceso de renovación se altera y, como resultado, la caspa se hace visible. Entre las formas más comunes de la caspa, encontramos la caspa seca y grasa.

Caspa seca

La caspa fina y seca tiene su origen en el cuero cabelludo seco. Las glándulas sebáceas no producen suficiente sebo, lo que afecta al equilibrio natural del cuero cabelludo. Si éste es más bien seco, es habitual que aparezca una caspa blanca y fina que se desprende de la cabeza y del cabello.

Caspa grasa

Cuando el cuero cabelludo es graso, las glándulas sebáceas producen demasiado sebo. Esta presencia excesiva de sebo puede ser causada tanto por factores personales (por ejemplo, aspectos hormonales, la predisposición genética o el tipo de piel) como por factores externos (condiciones ambientales, el clima, etc.). Cuando esto ocurre, pueden incrementarse los gérmenes y microorganismos naturalmente presentes en la piel, afectando así al equilibrio del cuero cabelludo.

Como resultado, los elementos derivados de la degradación del sebo irritan la piel, producen picor y aceleran el desprendimiento de las células de la piel. El exceso de sebo hace que éstas se adhieran entre sí, formando así partículas grandes, visibles, grasientas y amarillentas que se pegan al cuero cabelludo o al cabello. Cuando aparece la caspa grasa, y ante la gravedad del problema, la elección del champú más adecuado se convierte en un aspecto fundamental.

La dermatitis seborreica: qué es y cómo combatirla

En los últimos tiempos, la medicina ha realizado grandes avances en el ámbito de los tratamientos contra la pérdida de cabello masculino. En efecto, a la mejora sustancial que han experimentado los trasplantes capilares habría que sumar la aparición de inhibidores de la 5-alfa-reductasa (una enzima que nuestro organismo necesita para elaborar dihidrotestosterona, una hormona sexual masculina compuesta de testosterona, principal causante de la caída del cabello en los hombres).

Éstos y otros métodos han hecho posible retrasar la pérdida de pelo o repoblar las zonas afectadas por la calvicie mediante cirugía, obteniendo resultados con una apariencia completamente naturales.

Sin embargo, y dicho esto, lo cierto es que aún siguen comercializándose tratamientos milagro cuya efectividad es más que dudosa. Asimismo, no hay que olvidar que su efectividad depende en gran medida de su utilización precoz. De hecho, es fundamental adoptar medidas de choque no sólo ante una pérdida de cabello anómala, sino desde la adolescencia, momento en que la testosterona empieza a acortar los ciclos de crecimiento del cabello, lo que puede dar paso a la alopecia androgénica o androgenética (es decir, a la calvicie de patrón masculino). 

A continuación, nos ocuparemos de dos medicamentos que se han revelado efectivos en este ámbito, detallando sus ventajas e inconvenientes: el minoxidil y la finasterida (en inglés, finasteride).

 

¿En qué consiste el minoxidil?

El minoxidil, que se puso inicialmente a la venta con el nombre comercial de Rogaine, fue el primer fármaco aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) para el tratamiento de la calvicie de patrón masculino (1979). De efecto vasodilatador, el minoxidil había sido distribuido previamente, y durante muchos años, en forma de píldora por la firma Loniten para tratar la presión arterial alta.

Sin embargo, al igual que ocurriría con la finasterida, los investigadores descubrieron un efecto secundario muy interesante en el fármaco, ya que algunas de las personas que la tomaban empezaron a experimentar el crecimiento de pelo en zonas inesperadas, como las mejillas, la parte posterior de las manos o, incluso, la frente.

De ahí que algunos expertos dedujesen que el uso tópico del minoxidil en su forma líquida, aplicado directamente sobre el cuero cabelludo, podía favorecer la regeneración capilar en las áreas afectadas por la calvicie.  

Aunque aún no se conoce exactamente a qué obedece este efecto, algunos investigadores creen que el minoxidil estimula la apertura de canales de potasio, lo que impide que el calcio —mineral que contribuye a detener el crecimiento de los folículos detengan su crecimiento— pase a las células.

Pese a que el minoxidil se ha mostrado eficaz a la hora de retrasar la pérdida del cabello y de restablecer parcialmente su crecimiento —sobre todo, entre los pacientes de hasta 40 años—, la mayoría de los expertos considera que su efectividad en la lucha contra la caída del pelo es limitada. Dado que el minoxidil no tiene ningún efecto en el proceso hormonal que provoca la caída del cabello, sus resultados positivos son, en el mejor de los casos, temporales.

Por otro lado, no hay que perder de vista sus efectos secundarios, como dolores de cabeza o en el pecho, inflamación, hinchazón, reacciones alérgicas, incremento de peso corporal, aparición de vello en zonas no deseadas —fundamentalmente, en el rostro— o impotencia masculina.

La American Hair Loss Association (AHLA) recomienda su uso a aquellas personas que no han respondido favorablemente a los tratamientos con finasterida, fármaco al que nos referiremos en el siguiente apartado. Por el contrario, no recomienda el minoxidil como primera opción para aquellos hombres que sufren de calvicie de patrón masculino, si bien admite su eficacia en un pequeño porcentaje de casos.

Asimismo, este medicamento no es adecuado para personas menores de 18 años o con problemas de tensión arterial.   

 

Qué es la finasterida y cómo funciona

La finasterida es el nombre genérico de un medicamento comercializado bajo marcas como Propecia o Proscar. Desarrollado en sus orígenes por la firma farmacéutica Merck para tratar el ensanchamiento anómalo de la próstata, este fármaco no tardaría en adquirir otras aplicaciones.

Como pasó con el minoxidil, durante los ensayos clínicos con hombres con este tipo de problema, los investigadores advirtieron un intrigante efecto secundario: la finasterida hacía crecer el crecimiento del cabello. Dado que esta sustancia ya había sido aprobada por la FDA para tratar el agrandamiento de la próstata, Merck decidió lanzar al mercado la primera píldora para combatir la calvicie de patrón masculino (recordemos que los productos anticalvicie con minoxidil se vendían en formato de solución tópica líquida).   

En diciembre de 1997, la FDA aprobó una dosis de 1 mg de finasterida para el tratamiento de la alopecia androgénica en hombres.

El éxito de la finasterida responde a su capacidad de inhibir específicamente la 5-alfa-reductasa, la enzima que convierte la testosterona en el potente andrógeno dihidrotestosterona (DHT), responsable de la atrofia del folículo piloso. Así, 1 mg de finasterida puede aminorar los niveles de DHT en el cuero cabelludo hasta en un 60% cuando se toma a diario. Esta reducción ha demostrado detener la progresión de la caída del cabello en el 86% de los hombres que tomaron el fármaco durante los ensayos clínicos. Asimismo, el 65% de los participantes en los mismos afirmaron haber experimentado un aumento sustancial del crecimiento del cabello.

No obstante, y al igual que ocurre con el minoxidil, la finasterida también puede presentar efectos secundarios, como urticaria, hinchazón, inapetencia sexual, impotencia, dolor testicular y depresión, urticaria e hinchazón. Por otro lado, se desaconseja su consumo en mujeres en edad fértil.

 

Cada año, con la llegada del frío, los dermatólogos empiezan a recibir visitas de personas preocupadas por una pérdida de pelo más abundante de lo habitual. Se trata, como probablemente intuyes, de la temida caída estacional del cabello. Conocida también como efluvio telógeno, este fenómeno suele dar comienzo en otoño y acostumbra a extenderse durante unos cuantos meses.

A pesar de que los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de definir cuáles son los factores que la provocan, algunos especialistas señalan que los cambios ambientales podrían alterar las fases de crecimiento del cabello.

En un intento de que conozcas un poco mejor esta problemática, en nuestro artículo de hoy analizaremos sus posibles causas. Además, también te ofrecemos algunos consejos para que puedas cuidar de tu cabello en invierno y protegerlo de las agresiones externas en estos meses.

 

¿Por qué se cae el cabello con el frío?

Antes de ocuparnos de la caída estacional del cabello, conviene recordar que hay dos fases principales en el crecimiento del cabello:

  • La fase anágena. Durante la misma, el pelo va creciendo y permanece bien sujeto al cuero cabelludo.
  • La fase telógena. Se trata de la etapa en la que el cabello se cae. Por lo general, lo normal es que se desprendan entre 50 y 100 cabellos diarios.


Sin embargo, lo cierto es que este ciclo puede sufrir alteraciones, siendo los cambios de temperatura ambiental una de las causas que dan pie a estos trastornos. En este sentido, se cree que una mayor exposición solar en verano puede prolongar la duración de la fase anágena o de crecimiento. Así, con la llegada del otoño, el número de cabellos de cabellos que entrarían en la fase telógena o de desprendimiento sería mayor que de costumbre. Pese a todo, es posible que también haya otras variables que incrementen la caída del cabello con la bajada de las temperaturas.

La buena noticia es que el efluvio no desemboca en la alopecia telógena, ya que nos encontramos ante un incremento de la pérdida del cabello puntual y transitorio. La duración de este proceso suele oscilar entre los 3 y los 6 meses, y afecta a personas de ambos sexos. No obstante, el efluvio suele ser más evidente en el caso de las mujeres, ya que muchas acostumbran a llevar el cabello más largo que los hombres.

Pasado este período, y coincidiendo con el final del invierno, verás cómo la pérdida de pelo pasa a ser menos intensa, y que éste vuelve a adquirir el volumen que alcanza en verano.

 

Otros tipos de pérdida del cabello

Sea como fuere, no hay que confundir la fase telógena con la alopecia androgénica o androgenética, también llamada de patrón masculino. De carácter genético y hereditario, ésta es la más común en los hombres y afecta a más de la mitad de los varones de 40 años. Cuando se da en mujeres, es más habitual tras la menopausia, ya que tres cuartas partes de la población la padecen a los 65 años. Pese a todo, la calvicie femenina nunca es tan acentuada como la masculina.

Asimismo, también es posible que, en vez de estar ante un efluvio telógeno, nos encontremos ante una alopecia traccional, un tipo de calvicie ocasionada por peinados que someten el cabello y al bulbo piloso a una tensión constante. Por razón de modas, este trastorno es muy frecuentes entre chicas de piel negra y con el cabello muy rizado, ya que no pocas se peinan con trencitas muy tibantes. En cualquier caso, éste es un peinado que también se estila en verano en personas con otro tipo de pelo, por lo que es posible que sus efectos se manifiesten en otoño, lo que podría llevar a la conclusión errónea de que se trata de un efluvio telógeno.

Por último, en el caso de las mujeres, algunas sufren efluvios ocasionados por el postparto a los 3 o 4 meses de haber sido madres, debido a la caída de los niveles de estrógenos después del parto. Por suerte, el pelo perdido en exceso vuelve a repoblarse sin problemas.

A su vez, no hay que perder de vista otros factores que pueden provocar la caída del pelo, como el consumo de determinados fármacos, el estrés, los problemas de tiroides y llevar dietas poco saludables, los tratamientos de peluquería agresivos, el uso de geles y de secadores, etc.

 

Consejos para cuidar tu pelo en invierno

Aunque los efluvios telógenos del otoño y el invierno no pueden combatirse, sí que puedes proteger tu pelo de las agresiones típicas de esta época del año. Para ello, te recomendamos tomar buena nota de los consejos que recogemos a continuación.

 

1) Lava tu cabello más a menudo

¿Sabías que en invierno aumenta la contaminación ambiental? De ahí que tu pelo se ensucie más y que necesite que lo laves con mayor frecuencia, utilizando un champú suave y de uso diario. Y ya que hablamos de lavarse el cabello cada día, aprovechamos para recordarte que esto no contribuye a que se caiga con más intensidad. En todo caso, el agua de la ducha sólo hace que la caída sea más visible porque arrastra de golpe todo el pelo ya desprendido.

2) Aplícate productos que aporten una dosis extra de nutrición a tu pelo

Las bajas temperaturas acentúan la sequedad capilar, dando al cabello una textura más áspera y sin brillo. Para contrarrestar estos efectos, utiliza aceites naturales y cepillos de fibras naturales. 

3) Evita al secador

Exponer tu pelo a una fuente de calor hará que pierda hidratación. No obstante, si no quieres prescindir de los secadores, rocíate con agua de peinado antes de emplearlos sobre tu cabello.

4) …y la electricidad estática

Este aspecto tiene que ver con el viento y el aire frío y seco de estos meses, pero también con el uso de prendas de lana y bufandas. Para evitarlo, procura cubrir tu pelo con algún sombrero y utilizar cepillos iónicos.

5) Aliméntate correctamente

Después de las Navidades, ten cuidado con las dietas para perder los kilos de más ganados durante las fiestas, ya que podrían traducirse en estados carenciales del organismo que pasarán factura a tu pelo. Si quieres adelgazar, ponte en siempre en manos de un especialista.

 

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