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Cuidado del cabello

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Pocos problemas estéticos generan tanta inquietud como la pérdida del cabello. Detrás de esta preocupación, no sólo encontramos implicaciones ligadas a nuestra imagen personal o al hecho de enfrentarnos ante el posible síntoma de una enfermedad: sin ir más lejos, uno de los aspectos que más nos afectan tiene que ver con la dificultad de encontrar un tratamiento anticaída eficaz y sin efectos adversos para la salud. Y ante esta necesidad, surge la eterna pregunta: ¿cuáles son los métodos verdaderamente efectivos para frenar la caída del pelo? Y entre ellos, ¿cuáles pueden presentar efectos secundarios? Pese a la proliferación de todo tipo de tratamientos anticaída en el mercado, como champús, lociones, medicamentos por vía oral o de uso tópico o sesiones de láser, lo cierto es que son muy pocas las opciones que garanticen al mismo tiempo efectividad y seguridad. Así lo asegura la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), entidad que hace unos años ya denunció el gran número de tratamientos anticaída que afirmaban ser eficaces contra la alopecia androgénica o calvicie común —la más extendida entre la población masculina—, pero que no aportaban evidencias científicas de su efectividad. A esto habría que añadir el constante goteo de mensajes publicitarios ambiguos o engañosos que pueden inducir a confusión. Entre ellos, se encuentran las marcas que prometen la regeneración capilar mediante productos de uso tópico o de ingesta oral, obviando que muchos patrones de pérdida del cabello no son reversibles. En estos casos, la utilización temprana de productos cosméticos que ayuden a prevenirla suele ser una de las opciones más aconsejables. Para ayudarte a elegir el cuidado capilar más adecuado, te explicamos brevemente cuáles son los tratamientos anticaída más habituales —dejando al margen los implantes capilares, por su complejidad, su alto coste y sus condicionantes quirúrgicos—, resumiendo en qué consisten, su grado de eficacia y cuáles son los posibles riesgos que entrañan.

Ventajas e inconvenientes de los tratamientos anticaída

En las siguientes líneas, se analizan algunos de los métodos contra la caída del cabello más recurrentes en la actualidad. ¡Toma nota! 

1) Terapia láser con diodos de baja frecuencia (Low Level Light Therapy o LLLT)

  • Descripción. Este procedimiento consiste en la aplicación de un dispositivo láser sobre las zonas despobladas o amenazadas del cuero cabelludo.
  • Cosmético, aunque en ocasiones se combina con tratamientos médicos, como los microinjertos, los tratamientos de plasma sanguíneo rico en plaquetas (PRP) o la bioestimulación capilar con minoxidil.
  • Mecanismo de activación. La aplicación del láser de baja potencia acelera la mitosis o la división celular, activa el riego sanguíneo en el cuero cabelludo y hace que los nutrientes y el oxígeno lleguen más fácilmente a la raíz del pelo.
  • Aplicación. En clínicas capilares, si bien también se comercializan cepillos láser y otros gadgets de uso doméstico, de menor eficacia.
  • Precio aproximado. En España, un tratamiento completo en clínicas capilares ronda los 1.000 €, mientras que el precio de los aparatos domésticos para realizarlo en casa suele oscilar entre los 300 y los 800 €. A su vez, se pueden encontrar peines láser a partir de unos 50 €.
  • Ventajas y desventajas. Por lo que respecta a los beneficios, el láser capilar estimula la producción del colágeno y el crecimiento del cabello, aumenta su grosor y elimina el exceso de caspa. En cuanto a los inconvenientes, además de su elevado precio, destaca el riesgo para las retinas en caso de fijar la vista en el haz de luz sin gafas protectoras. Asimismo, este tratamiento está contraindicado para mujeres embarazadas —se desconoce si puede ocasionar daños en el feto— y pacientes oncológicos, ya que puede favorecer la proliferación de las células cancerosas ya existentes. Tampoco se puede aplicar en zonas próximas a la glándula tiroides, dado que el láser podría alterar su funcionamiento.

 

2) Finasterida

  • Descripción. La finasterida o finasteride es un fármaco no hormonal derivado de esteroides, y utilizado para combatir la alopecia androgénica —llamada también androgenética o hipocrática—, así como la afección prostática conocida como HBP. Del mismo modo, se emplea para prevenir el cáncer de próstata.
  • Principio activo. Actúa inhibiendo una enzima conocida como 5 alfa-reductasa de tipo II. De este modo, el organismo produce una menor cantidad del andrógeno denominado dihidrotestosterona (DHT), lo que contribuye a frenar el proceso degenerativo del pelo.
  • Aplicación. Se comercializa en cápsulas y bajo prescripción médica.
  • Precio aproximado. Variable, en función de la marca y el formato, aunque el precio de la caja acostumbra a estar en torno a los 30 €.
  • Ventajas y desventajas. Pese a que la finasterida está considerada como el medicamento más eficaz contra la caída del cabello —según un estudio, un 83% de los pacientes asegura que conserva su cabello después del tratamiento, y un 66% que ha aumentado su volumen—, la finasterida puede tener importantes efectos adversos. Entre ellos, destacan los siguientes: impotencia, disminución del deseo sexual, dolor testicular, depresión, urticaria e hinchazón. Además, este medicamento está contraindicado para mujeres en edad fértil.

 

 

3) Minoxidil

  • Descripción. Se trata de un medicamento vasodilatador aprobado en 1979 que, en sus orígenes, se utilizaba exclusivamente para tratar pacientes con problemas graves de hipertensión.
  • Principio activo. Aunque hasta hace poco se pensaba que la acción vasodilatadora del minoxidil activaba el flujo sanguíneo, se ha demostrado que no es así. Aunque sigue sin conocerse exactamente en qué consiste la acción del minoxidil, se cree que podría estimular la apertura de canales de potasio, impidiendo así que el calcio —mineral responsable de que los folículos detengan su crecimiento– pase a las células.
  • Aplicación. A pesar de que inicialmente sólo se comercializaba en píldoras y bajo el nombre comercial de Rogaine, en la actualidad también está disponible en champús, lociones y ampollas de uso tópico. Entre las marcas que incluyen minoxidil en su composición, destacan Pilexil, Kirkland o Dercos Aminexil, de Vichy.
  • Precio aproximado. Variable, en función de la marca y el formato, aunque el precio de la caja no suele bajar de los 25 €.
  • Ventajas y desventajas. Si bien el minoxidil se ha revelado como uno de los medicamentos más efectivos contra la caída del cabello —sobre todo, en pacientes de entre 18 y 40 años—, este medicamento puede presentar numerosos efectos secundarios, como cefaleas, dolor en el pecho, taquicardias, alergias e inflamaciones, hinchazón, incrementos de peso, aparición de vello en zonas no deseadas —especialmente en la cara— o impotencia masculina. También está contraindicado para menores de 18 años y personas con problemas de tensión arterial. Por último, hay tener en cuenta que, los productos con concentraciones del 5% de este principio activo sólo pueden utilizarse bajo prescripción dermatológica.

4) Champús y lociones anticaída sin minodixil

  • Descripción. Se trata de artículos de higiene de uso tópico que combinan una base limpiadora con diversos principios activos. Éstos varían en función del fabricante y del tipo de producto.
  • Cosmético. Conforme a la legislación vigente, no contienen medicamentos, por lo que pueden utilizarse sin prescripción médica.
  • Principio activo. Variable, dependiendo de la marca y del tipo de champú. Algunas de las sustancias más eficaces para prevenir la caída del cabello es el zinc, la niacina o vitamina B3 y, sobre todo, la cafeína, un principio activo que estimula el riego sanguíneo del cuero cabelludo, lo que favorece la nutrición del pelo desde la raíz. Los champús anticaída de Alpecin, de Dr. Wolff, destacan por su alto contenido en cafeína. Otra de las marcas que comercializan champús anticaídas, aunque con otros componentes, es H&S.
  • Aplicación. De uso tópico. En el caso del champú, se aplica con un suave masaje. Para una mayor eficacia, se recomienda dejar actuar durante 2 minutos antes de aclarar, repetir si se desea y completar la acción del champú con otros productos de la misma gama de cuidado capilar. En cuanto a las lociones, están deben aplicarse sobre el cabello recién lavado. Muchas de ellas no precisan de aclarado.
  • Precio aproximado. Pueden adquirirse champús anticaída realmente eficaces a partir de unos 8 € (envase de 250 ml).
  • Ventajas y desventajas. Los champús anticaída lavan el cabello sin dañarlo y aportándole propiedades cosméticas, como suavidad e hidratación. Asimismo, dependiendo de su formulación, pueden ayudar a controlar trastornos leves del cuero cabelludo, como la caspa o la seborrea. Asimismo, la efectividad de algunos principios activos anticaída, como la cafeína, ha sido certificada por algunos estudios científicos. No obstante, es cierto que los champús y lociones contra la pérdida del pelo acostumbran a tener un precio ligeramente más elevado que los productos convencionales. Por otro lado, los deportistas de élite deben tener en cuenta que la cafeína puede detectarse en el folículo piloso.

 

5) Suplementos dietéticos

Según un informe elaborado por la OCU, los complementos nutricionales o a base de plantas no han demostrado su utilidad para evitar la caída del cabello: “Pueden beneficiar a quienes padezcan carencias específicas de un determinado nutriente, pero en personas con un estado de salud normal no conllevan mejoría”, concluye el texto.

En el caso concreto de los suplementos vitamínicos, éstos únicamente funcionan cuando la caída del cabello se debe a un déficit de vitaminas, algo muy poco habitual en las sociedades occidentales, y que sólo suele ocurrir cuando se ha seguido una dieta hipocalórica o si se sufren ciertos problemas alimentarios, como la anorexia o la bulimia. Por lo tanto, y a pesar de que no presentan ningún efecto secundario, los complementos no acostumbran a ser eficaces.

Con estos últimos productos, cerramos nuestro repaso a los tratamientos anticaída más socorridos. Deseamos que te haya ayudado a la hora de escoger el tuyo. Y por supuesto, esperamos tus contribuciones y comentarios sobre este artículo. Como siempre, estaremos encantados de leerte.

 

 

Diversos estudios demuestran que más de la mitad de los hombres sufrirá problemas de pérdida de cabello en algún momento de su vida. Un trastorno que, pese a estar muy extendido, no obedece a un único patrón: aunque la calvicie androgénica es el tipo más común, existen otros no menos preocupantes, como ocurre con la alopecia areata. Por otro lado, además de no ser demasiado conocida, este tipo de dolencia a veces resulta difícil de diagnosticar, ya que puede presentar patrones de comportamiento similares a los de otras alopecias. Estos y otros temas relacionados son los que centran la atención de este post, en el que se analizarán las causas de la alopecia areata y cómo paliar sus efectos.

¿Qué es la alopecia areata?

La alopecia areata es una enfermedad que afecta los folículos pilosos —es decir, las zonas de la piel en la que tiene lugar el crecimiento del pelo— y que consiste en la caída del cabello en áreas localizada del cuerpo. Por lo general, se trata de zonas pequeñas y de forma redondeada, situadas generalmente en el cuero cabelludo o en la barba. Cuando se da este trastorno, el pelo se desprende a mechones, dejando áreas despobladas del tamaño de una moneda de 20 céntimos de euro. A pesar de que la mayoría de quienes la padecen sólo desarrollan unas pocas zonas de calvicie, hay casos en los que la pérdida de cabello puede ser aún mayor. Incluso, y aunque esto no suele ser lo habitual, algunas personas pueden llegar a perder todo el pelo de la cabeza, o bien el vello de la cara y el cuerpo. Tras la aparición de la alopecia areata, la zona de la dermis afectada presenta un aspecto normal, sin enrojecimiento, hinchazón, descamación u otras alteraciones, a diferencia de lo que sucede con otros tipos de calvicie. En cuanto a su incidencia, cualquier persona puede desarrollar calvicie areata. En ocasiones, ésta empieza a manifestarse en la niñez, y presenta un mayor grado de incidencia cuando se trata de personas con antecedentes familiares en este terreno. Además, puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Dependiendo del comportamiento y el nivel de intensidad que presente, esta enfermedad se puede clasificar en diversas categorías: • Alopecia areata en placa única. Esta tipología, que es la más habitual, se da cuando el paciente tiene únicamente una zona afectada, normalmente ubicada en el cuero cabelludo. Asimismo, el área suele ser de tamaño reducido. • Alopecia areata en placa múltiple. Es muy parecida a la anterior, pero se caracteriza por estar formada por varias placas que pueden unirse con el tiempo, formando una de mayor tamaño. • Alopecia areata total. Se produce cuando se da una calvicie completa, que afecta al 100% del cuero cabelludo. • Alopecia areata universal. Se manifiesta en todas las partes pilosas del cuerpo: cabeza, cejas, pestañas, axilas y pubis. • Alopecia areata difusa o incógnita. A diferencia de las anteriores, este tipo de calvicie (poco común) no está localizado en una sola placa. Por eso, a veces resulta difícil diferenciarla de la alopecia androgénica. • Alopecia areata para el cabello oscuro. Esta variante, muy poco habitual, presenta la particularidad que no afecta a las canas o a los cabellos no pigmentados, ya que única ataca a los cabellos que poseen su tonalidad original. Por lo tanto, al caerse únicamente el pelo con pigmentación, el efecto visual suele ser el de un encanecimiento prematuro. Generalmente, la alopecia areata para el cabello oscuro coindice con épocas de mucho estrés. Cuando se da en mujeres, también recibe el nombre de areata María Antonieta, y en los hombres, el de areata Tomás Moro.

¿Cuáles son las causas de la alopecia areata?

La calvicie en cuestión forma parte de las dolencias autonimunitarias, que son aquellas en las que el sistema inmunitario ataca por error zonas sanas del organismo (en la circunstancia que nos ocupa, los folículos pilosos). De todos modos, se desconoce cuáles son las causas que originan la alopecia areata, si bien algunos expertos sostienen que tiene una base hereditaria. Es decir: aquellas personas cuyos familiares directos la han padecido tendrán más probabilidades de desarrollarla. En este sentido, hay algunos factores que pueden desencadenar una reacción en el sistema inmunitario de los individuos proclives a padecer este trastorno por motivos genéticos, tales como los factores medioambientales o como consecuencia de un virus. Asimismo, en algunas circunstancias, la alopecia areata parece estar relacionada con la celiaquía.

¿Hay tratamientos contra la alopecia areata?

Hoy por hoy, no existe una cura específica contra la alopecia areata, ni productos creados ex profeso para combatirla. Por eso, para tratar de que el cabello vuelva a crecer, los médicos suelen usar tratamientos que se han revelado efectivos para otros tipos de calvicie. La elección de un tratamiento u otro dependerá principalmente del grado de incidencia de la enfermedad. Así, en los casos menos graves, se acostumbran a utilizar productos de uso tópico, como el minoxidil, cremas o determinados tipos de champús. Por lo que respecta los casos más graves, los médicos se decantan por terapias con láser, o bien por la ingesta de corticosteroides por vía oral o de determinados inmunosupresores, como el metotrexato o la ciclosporina. Cuando la alopedia areata está ligada a la celiaquía, la supresión de los alimentos con gluten de la dieta acostumbra a traducirse en una recuperación total y permanente del cabello. No obstante, sea cual sea el tipo de calvicie areata que se padezca, existe la posibilidad de que el cabello vuelve a crecer (incluso en los casos más severos, que representan en torno al 10% del total), aunque también de que vuelva a caerse. Sin embargo, la evolución de esta dolencia es impredecible, y varía mucho en función de cada paciente. De acuerdo con diversas investigaciones, el 50% recupera el crecimiento del cabello en la zona afectada en un plazo inferior a un año y sin necesidad de seguir un tratamiento. En el caso de que se reestablezca el cabello, es recomendable recurrir a champús que prevengan la pérdida de pelo por otras causas: por ejemplo, los productos contra la caída del cabello de Alpecin. Sus soluciones de cuidado capilar —Alpecin Champú Cafeína, Alpecin Doble Efecto Champú Cafeína (champú anticaída y anticaspa) y la loción Alpecin Cafeína Líquida— ayudan a prevenir la caída del cabello gracias a su contenido en cafeína, un principio activo que actúa sobre la raíz durante 24 horas. Diversos estudios científicos llevados a cabo en clínicas de Alemania e Italia han constatado su eficacia. Del mismo modo, también es aconsejable usar la loción y el champú Alpecin antes de la aparición de los primeros síntomas de problemas de pérdida de cabello (más de 100 unidades al día). Los productos de Alpecin ya están disponibles en nuestro país, y se pueden adquirir en exclusiva en la página web de Amazon. Haz ya tu pedido, y prepárate para lucir un pelo más fuerte y brillante durante mucho más tiempo.

Ya sea por sus implicaciones estéticas o por tratarse de uno de los indicadores de nuestro estado de salud, resulta casi imposible encontrar a alguien para quien el cabello no sea un motivo de preocupación. Desde una pérdida en exceso hasta su encanecimiento, los cambios que experimenta nuestro pelo son capaces de acaparar nuestra atención por las razones mencionadas. De ahí que, hasta la fecha, esta parte del cuerpo haya inspirado no pocas investigaciones, cálculos, datos y anécdotas de lo más llamativo, y de los que muchas personas aún no hay oído hablar.

Por esta razón, hoy queremos acercarte algunas de estas 8 curiosidades, que te permitirán descubrir aspectos acerca del pelo que, seguramente, ni te planteabas. ¿Preparado?

 

1) El cabello posee una composición química muy variada

Aunque es probable que hayas escuchado alguna vez cuáles son los componentes básicos del cabello —sales minerales (70%), proteínas (28%) y lípidos (2%)— los elementos químicos que lo conforman son más variados. Así, en cada pelo, encontramos carbono (44%), oxígeno (30%), nitrógeno (15%), hidrógeno (6%) y azufre (5%). Como dato sorprendente, conviene resaltar que los cabellos oscuros poseen una proporción de carbono algo mayor que cuando éstos son rubios o pelirrojos.

 

2) Las personas rubias son las que tienen una mayor densidad capilar

Quienes presentan esta tonalidad de pelo cuentan con una media de 150.000 cabellos. La cifra baja hasta los 110.000 en el caso de quienes tienen el pelo castaño, y a los 100.000 cuando éste es negro. La lista la cierran los pelirrojos, con 90.000 unidades, si bien su cabello es el más resistente. Sea como fuere, los rubios son los que poseen el pelo más fino. Todo lo contrario de lo que ocurre con que quienes lucen una melena negra, ya que este tipo de cabello es el más grueso.

 

3) …y las que más ganan

Por lo menos, así lo asegura un estudio elaborado por la Universidad de Queensland (en Brisbane, Australia), del que se desprende que los rubios perciben un 7% más de ingresos que el resto. Y eso no es todo: según la lista Forbes, el 41% de las 100 mujeres más poderosas del mundo tiene el pelo rubio; el 34%, negro; el 16%, castaño; el 8%, cano, y el 1% restante, pelirrojo.

 

4) Los hombres con barba transmiten más confianza

De acuerdo con un estudio publicado en Journal of Marketing and Communication, los consumidores se fían más en los hombres que tienen pelo en la cara que en aquellos que se afeitan.

 

5) El pelo crece entre 0,2 y 0,5 mm al día, y en torno a 1 cm al mes

Eso sí: cuando el cabello alcanza una cierta longitud, lo normal es que se parta o se caiga. No obstante, hay casos verdaderamente insólitos. Uno de los más remarcables es el de la china Xie Qiuping, quien, según el Guinness de los Récords, en el 2004 era dueña de una cabellera de 5,63 m de longitud, lo que equivale a cuatro veces la altura de una persona adulta. No obstante, el mismo libro afirma que la marca absoluta está en manos de un vietnamita ya fallecido: Tran Van Hay, quien alcanzó los 6,8 m tras 54 años sin cortarse el pelo. Casi nada, ¿verdad?

 

6) El crecimiento del cabello se produce mientras dormimos

Esto es así porque es durante el sueño cuando se regeneran numerosas células del organismo. He aquí un motivo más por lo que vale la pena procurarnos un descanso reparador. Otro dato significativo: este proceso está regulado por más de 150 genes.

 

7) Ellas se tiñen más (pero se lavan menos el pelo)

Según una encuesta reciente, mientras que 1 de cada 3 mujeres utiliza algún producto de coloración para el cabello con frecuencia, este porcentaje se reduce hasta el 10% en el caso de los hombres. Actualmente, se calcula que tres cuartas partes de la población ha recurrido a este tratamiento alguna vez, proporción que, en la década de 1950, no pasaba del 5%. Por otro lado, conviene destacar que ellos utilizan mucho más el champú: así, el 56% de los varones de 24 a 34 años se lava el pelo todos los días, pero sólo el 30% de las féminas tiene este mismo hábito.

 

8) Cada cabello vive entre 2 y 5 años

Trascurrido este lapso, el pelo deja de crecer y se mantiene en la cabeza durante algunos meses, hasta caer y dejar espacio a nuevos cabellos. Aunque este dato puede variar en función de la época del año, de las condiciones climáticas y de los hábitos nutricionales y de higiene de cada persona, lo normal es perder entre 50 y 100 cabellos al día.

Lejos de suponer un mero problema estético o de higiene personal —baste recordar las pésimas connotaciones que encierra el adjetivo casposo—, la caspa también puede ir acompañada de una desagradable sensación de picor permanente sobre el cuero cabelludo.

 

Como ya hemos visto en un artículo anterior sobre la caspa, este molesto trastorno está ocasionado por un crecimiento anómalo del hongo, el Malassezia furfur o Pityrosporum. Éste afecta al proceso de renovación natural de las células, provocando la aparición de escamas de color blanco y la picazón ya mencionada.

 

La buena noticia es que la caspa puede tenerse bajo control, y sin necesidad de recurrir a medicamentos que puedan afectar negativamente a nuestra salud. Si quieres saber cómo, te invitamos a seguir leyendo, ya que te resumimos 8 efectivos remedios caseros para la caspa tan eficaces como económicos. ¡Toma nota!

 

8 remedios naturales contra la caspa

Si tú también quieres combatir la caspa con eficacia —si tienes este problema, no tienes de qué preocuparte, ya que afecta alrededor de un 20% de la población mundial—, te recomendamos tener siempre a mano estos productos naturales.

 

1) Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té está considerado como el más versátil de los aceites esenciales. Por lo que respecta a la caspa, es particularmente eficaz para eliminar las escamas secas y sanear la piel afectada por este problema. Diluye un par de gotas en la cantidad del champú que empleas habitualmente, y prepárate para notar sus efectos.

 2) Aceite de linaza

Verter unas gotas sobre el cuero cabelludo y masajear suavemente antes de lavarte el pelo puede ayudarte a reducir la caspa. Este producto se puede adquirir fácilmente en las tiendas de alimentos ecológicos. Y si quieres conservarlo manteniendo sus propiedades intactas, basta con conservarlo en el frigorífico.

3) Aceite de oliva y zumo de limón

Se trata del tándem perfecto para luchar contra ese engorroso inquilino que a veces se hace fuerte sobre nuestro pelo. Así, mientras que el limón ayuda a limpiar el cuero cabelludo de escamas secas, el aceite de oliva lo hidrata y nutre en profundidad. Compruébalo: para ello, mezcla 2 cucharadas de zumo de limón, otras 2 de aceite de oliva y 2 más de agua. Vierte el resultado sobre una gasa, aplícatela sobre el cuero cabelludo húmedo antes del champú y déjalo actuar una media hora. 

4) Aloe vera

Pocos ingredientes naturales presentan tantas propiedades como el aloe vera, planta que ya aparece documentada por primera vez en el año 2200 a.C. Extraordinariamente rica en vitaminas A, C y del grupo B, minerales, aminoácidos y ácidos grasos, este producto es muy apreciado por sus propiedades dermatológicas, entre las que también se cuenta su eficacia contra caspa. Para ello, antes del champú, aplícate en el pelo jugo de aloe vera o un gel a base de este vegetal casi milagroso. Notarás que el picor desaparece y que las escamas de caspa se reducen. ¡Haz la prueba!

5) Arcilla verde

A pesar de que la arcilla verde se viene utilizando desde hace muchos años para cuidar heridas corporales y llevar a cabo tratamientos dermatológicos, lo cierto es que también es muy efectiva contra la caspa. Anímate a probarla, aplicando una fina capa de este producto y la misma cantidad de agua sobre el cuero cabelludo. Déjala actuar una media hora antes de pasar al champú y… ¡prepárate para presumir de cabello! No obstante, si tu pelo es muy seco, te aconsejamos que hagas esta operación con la arcilla blanca.

6) Flores de ortigas

Un magnífico remedio para atajar el problema de la caspa consiste en preparar una infusión usando flores de ortiga seca. Elabórala con 250 ml de agua y deja la mezcla reposar durante 15 minutos. A continuación, y tras filtrar el preparado, ya estará listo para su uso. Aplícalo sobre el cuero cabelludo en pequeñas dosis y acompañado de un suave masaje por las zonas más afectadas por la caspa. ¡Verás qué cambio!

7) Flores de remolacha

Vitaminas del grupo B y C, carotenos, potasio, fibra… Ésta es la tarjeta de presentación de la remolacha, una saludable hortaliza que, además, contribuye a poner freno a la caspa.  Hierve raíces de la flor de la remolacha, fíltrala con cuidado y deja enfriar el resultado. A continuación, aplícalo la infusión sobre el cabelludo y masajea suavemente sobre las partes más afectadas por la caspa.

8) Vinagre

Si tienes en casa una botella de vinagre de vino blanco, tienes un valioso aliado contra la caspa. Diluye unas pocas gotas de este condimento en agua caliente y aplícatelas con un suave masaje sobre el cuero cabelludo antes del champú. Además, también puedes empapar una gasa con esta solución y aplicártela sobre el pelo antes de ir a dormir, envolviendo la cabeza con una toalla caliente. Notarás el resultado y, asimismo, lucirás un pelo mucho más brillante.

 

Y, sobre todo… utiliza un buen champú anticaspa

Para que puedas combatir la caspa de manera aún más eficaz, no dejes de escoger un champú anticaspa realmente eficaz. 

En los últimos tiempos, la medicina ha realizado grandes avances en el ámbito de los tratamientos contra la pérdida de cabello masculino. En efecto, a la mejora sustancial que han experimentado los trasplantes capilares habría que sumar la aparición de inhibidores de la 5-alfa-reductasa (una enzima que nuestro organismo necesita para elaborar dihidrotestosterona, una hormona sexual masculina compuesta de testosterona, principal causante de la caída del cabello en los hombres).

Éstos y otros métodos han hecho posible retrasar la pérdida de pelo o repoblar las zonas afectadas por la calvicie mediante cirugía, obteniendo resultados con una apariencia completamente naturales.

Sin embargo, y dicho esto, lo cierto es que aún siguen comercializándose tratamientos milagro cuya efectividad es más que dudosa. Asimismo, no hay que olvidar que su efectividad depende en gran medida de su utilización precoz. De hecho, es fundamental adoptar medidas de choque no sólo ante una pérdida de cabello anómala, sino desde la adolescencia, momento en que la testosterona empieza a acortar los ciclos de crecimiento del cabello, lo que puede dar paso a la alopecia androgénica o androgenética (es decir, a la calvicie de patrón masculino). 

A continuación, nos ocuparemos de dos medicamentos que se han revelado efectivos en este ámbito, detallando sus ventajas e inconvenientes: el minoxidil y la finasterida (en inglés, finasteride).

 

¿En qué consiste el minoxidil?

El minoxidil, que se puso inicialmente a la venta con el nombre comercial de Rogaine, fue el primer fármaco aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en sus siglas en inglés) para el tratamiento de la calvicie de patrón masculino (1979). De efecto vasodilatador, el minoxidil había sido distribuido previamente, y durante muchos años, en forma de píldora por la firma Loniten para tratar la presión arterial alta.

Sin embargo, al igual que ocurriría con la finasterida, los investigadores descubrieron un efecto secundario muy interesante en el fármaco, ya que algunas de las personas que la tomaban empezaron a experimentar el crecimiento de pelo en zonas inesperadas, como las mejillas, la parte posterior de las manos o, incluso, la frente.

De ahí que algunos expertos dedujesen que el uso tópico del minoxidil en su forma líquida, aplicado directamente sobre el cuero cabelludo, podía favorecer la regeneración capilar en las áreas afectadas por la calvicie.  

Aunque aún no se conoce exactamente a qué obedece este efecto, algunos investigadores creen que el minoxidil estimula la apertura de canales de potasio, lo que impide que el calcio —mineral que contribuye a detener el crecimiento de los folículos detengan su crecimiento— pase a las células.

Pese a que el minoxidil se ha mostrado eficaz a la hora de retrasar la pérdida del cabello y de restablecer parcialmente su crecimiento —sobre todo, entre los pacientes de hasta 40 años—, la mayoría de los expertos considera que su efectividad en la lucha contra la caída del pelo es limitada. Dado que el minoxidil no tiene ningún efecto en el proceso hormonal que provoca la caída del cabello, sus resultados positivos son, en el mejor de los casos, temporales.

Por otro lado, no hay que perder de vista sus efectos secundarios, como dolores de cabeza o en el pecho, inflamación, hinchazón, reacciones alérgicas, incremento de peso corporal, aparición de vello en zonas no deseadas —fundamentalmente, en el rostro— o impotencia masculina.

La American Hair Loss Association (AHLA) recomienda su uso a aquellas personas que no han respondido favorablemente a los tratamientos con finasterida, fármaco al que nos referiremos en el siguiente apartado. Por el contrario, no recomienda el minoxidil como primera opción para aquellos hombres que sufren de calvicie de patrón masculino, si bien admite su eficacia en un pequeño porcentaje de casos.

Asimismo, este medicamento no es adecuado para personas menores de 18 años o con problemas de tensión arterial.   

 

Qué es la finasterida y cómo funciona

La finasterida es el nombre genérico de un medicamento comercializado bajo marcas como Propecia o Proscar. Desarrollado en sus orígenes por la firma farmacéutica Merck para tratar el ensanchamiento anómalo de la próstata, este fármaco no tardaría en adquirir otras aplicaciones.

Como pasó con el minoxidil, durante los ensayos clínicos con hombres con este tipo de problema, los investigadores advirtieron un intrigante efecto secundario: la finasterida hacía crecer el crecimiento del cabello. Dado que esta sustancia ya había sido aprobada por la FDA para tratar el agrandamiento de la próstata, Merck decidió lanzar al mercado la primera píldora para combatir la calvicie de patrón masculino (recordemos que los productos anticalvicie con minoxidil se vendían en formato de solución tópica líquida).   

En diciembre de 1997, la FDA aprobó una dosis de 1 mg de finasterida para el tratamiento de la alopecia androgénica en hombres.

El éxito de la finasterida responde a su capacidad de inhibir específicamente la 5-alfa-reductasa, la enzima que convierte la testosterona en el potente andrógeno dihidrotestosterona (DHT), responsable de la atrofia del folículo piloso. Así, 1 mg de finasterida puede aminorar los niveles de DHT en el cuero cabelludo hasta en un 60% cuando se toma a diario. Esta reducción ha demostrado detener la progresión de la caída del cabello en el 86% de los hombres que tomaron el fármaco durante los ensayos clínicos. Asimismo, el 65% de los participantes en los mismos afirmaron haber experimentado un aumento sustancial del crecimiento del cabello.

No obstante, y al igual que ocurre con el minoxidil, la finasterida también puede presentar efectos secundarios, como urticaria, hinchazón, inapetencia sexual, impotencia, dolor testicular y depresión, urticaria e hinchazón. Por otro lado, se desaconseja su consumo en mujeres en edad fértil.

 

dry wetDiferencias entre la caspa grasa y la caspa seca

Las glándulas sebáceas en el cuero cabelludo producen sebo. Éste es fundamental para mantener el equilibrio del cuero cabelludo y del cabello, ya que los protege de la pérdida de humedad y de los factores ambientales. Las células superficiales de la piel se renuevan continuamente, lo que también sucede en el cuero cabelludo, aunque, normalmente, el desprendimiento de las células muertas no se percibe a simple vista. Si el cuero cabelludo pierde su equilibrio natural, este proceso de renovación se altera y, como resultado, la caspa se hace visible. Entre las formas más comunes de la caspa, encontramos la caspa seca y grasa.

Caspa seca

La caspa fina y seca tiene su origen en el cuero cabelludo seco. Las glándulas sebáceas no producen suficiente sebo, lo que afecta al equilibrio natural del cuero cabelludo. Si éste es más bien seco, es habitual que aparezca una caspa blanca y fina que se desprende de la cabeza y del cabello.

Caspa grasa

Cuando el cuero cabelludo es graso, las glándulas sebáceas producen demasiado sebo. Esta presencia excesiva de sebo puede ser causada tanto por factores personales (por ejemplo, aspectos hormonales, la predisposición genética o el tipo de piel) como por factores externos (condiciones ambientales, el clima, etc.). Cuando esto ocurre, pueden incrementarse los gérmenes y microorganismos naturalmente presentes en la piel, afectando así al equilibrio del cuero cabelludo.

Como resultado, los elementos derivados de la degradación del sebo irritan la piel, producen picor y aceleran el desprendimiento de las células de la piel. El exceso de sebo hace que éstas se adhieran entre sí, formando así partículas grandes, visibles, grasientas y amarillentas que se pegan al cuero cabelludo o al cabello. Cuando aparece la caspa grasa, y ante la gravedad del problema, la elección del champú más adecuado se convierte en un aspecto fundamental.

La dermatitis seborreica: qué es y cómo combatirla

Sin duda, uno de los problemas estéticos que más afectan a los hombres es la pérdida de cabello. De hecho, y según un estudio de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) de Estados Unidos, más de la mitad de los varones mayores de 50 años sufrirá algún tipo de calvicie.

Aunque esta problemática puede clasificarse según diversos criterios, en función de su origen y de la forma en que se manifieste, la más habitual es la alopecia androgénica, también conocida como alopecia androgénetica o calvicie común, que está detrás del 95% de los casos y que afecta principalmente a los hombres.

No obstante, a veces la calvicie puede responder a otras razones, tales como haber recibido algún tratamiento contra el cáncer (como la quimioterapia) y el consumo de ciertos medicamentos o esteroides anabólicos, así como determinados trastornos en la tiroides.

 

¿Cuál es el origen de la calvicie androgénica?

La calvicie androgénica está relacionada con la dihidrotestosterona, un tipo de hormona masculina que, cuando actúa de manera agresiva sobre el folículo piloso —responsable del crecimiento del cabello—, provoca su atrofia progresiva. A su vez, la dihidrotestosterona está estrechamente ligada a la testosterona, lo que explica por qué la calvicie androgénica es más mucho común en los varones que en las mujeres.

Cada cabello tiene su propio ciclo de crecimiento, que se divide en tres fases: crecimiento (anágeno), transición y regresión (telógeno), que afecta a menos del 20% del pelo.

 Sin embargo, cuando se padece el problema descrito, el proceso acaba alterándose. Quienes lo sufren ven cómo sus cabellos se vuelven vez más débiles, cortos y finos, hasta que los folículos terminan desapareciendo.

A pesar de que en algunos casos este proceso se inicia en la adolescencia, los efectos de este tipo de alopecia empiezan a manifestarse especialmente entre los 30 y 40 años.

La calvicie androgénica tiene una base genética. Es decir, un hombre cuyo padre o cuyos abuelos hayan sufrido alopecia tiene más posibilidades de pasar por lo mismo, dado que el gen responsable es dominante. Además, éste puede heredarse tanto del padre como de la madre.

 

¿Cuántos cabellos se pueden perder al día?

Teniendo en cuenta que, como se ha dicho antes, cada pelo posee un determinado ciclo de crecimiento, la pérdida de cabello es un proceso que se manifiesta en cualquier persona. De hecho, se considera normal perder hasta 100 cabellos diarios.

En cualquier caso, existen diferentes situaciones que pueden hacer que esta cantidad aumente. Normalmente, clasifican según la distribución, evolución y reversibilidad del proceso. Así, podemos diferenciar dos tipos de caída del cabello:

 

1) Efluvios, consistentes en pérdidas de pelo generalmente difusas y que pueden responder al uso de quimioterápicos para el tratamiento del cáncer, a alteraciones hormonales o a estados carenciales de proteínas y vitaminas en el organismo. En otros casos, la caída difusa aparece al cabo de dos o tres meses, debido a diversos factores desencadenantes como el estrés, cirugías mayores, fiebre, infecciones o un déficit de hierro.

 2) Calvicie. Aunque, como se ha visto, la calvicie androgénica es la más habitual, otro tipo de alopecias se manifiesta en forma de manchas sin distribución específica, como las debidas a una infección del cabello por hongos, a procesos autoinmunes en la alopecia areata —una dolencia que afecta a los folículos pilosos— y a otras enfermedades que afectan a la dermis.

 

 

¿Se puede evitar la caída del cabello?

Si bien los factores causantes de la caída de cabello a veces son difíciles de combatir —sobre todo, en el caso de los efluvios—, existen procesos de calvicie que son reversibles en su totalidad: por ejemplo, los secundarios a quimioterápicos para el tratamiento del cáncer. En otros casos, es necesario identificar qué es lo que provoca la pérdida del cabello (y por supuesto, que esto pueda ser tratado).

Por otro lado, hay que tener en cuenta que también es posible actuar de manera precoz, evitando secuelas cosméticas, sobre todo en los casos de calvicie androgénica y enfermedades dermatológicas.

En efecto, la caída del cabello se puede prevenir y, además, sin necesidad de recurrir a un tratamiento médico. 

 

¿Qué hay que hacer ante la pérdida del cabello?

Ante una pérdida anormal de cabello, se debe acudir cuanto antes a un especialista, sobre todo si ésta se produce tras haber consumido una nueva medicación, o bien cuando se manifiesta junto a otros problemas de salud.

Durante el examen, los facultativos realizarán una historia clínica y diversas pruebas médicas —que pueden incluir una biopsia de la piel, un análisis de sangre y un estudio de las condiciones fúngicas del cuero cabelludo o de la presencia de posibles trastornos nutricionales — para descartar que el problema tenga que ver con el estado de salud del paciente. En efecto, éste puede ser el origen de la calvicie cuando hay enrojecimiento, dolor, una erupción cutánea, descamación del cuero cabelludo o un patrón inusual en la pérdida del cabello.

El tratamiento prescrito dependerá del diagnóstico realizado a partir de estas variables.

 

¿Cuáles son los tratamientos contra la caída del cabello más eficaces?

Cuando el paciente no ha seguido hábitos para la prevención de la caída del cabello, es posible recurrir a un tratamiento médico que debe realizarse bajo supervisión de un especialista, ya que puede tener efectos secundarios.

Uno de los tratamientos tópicos —es decir, mediante aplicación directa en la zona— más eficaz es el minoxidil, válido para diferentes tipos de calvicie. En cuanto al fármaco administrado por vía oral más efectivo, habría que referirse a la finasterida, sobre todo a la hora de luchar contra la alopecia androgénica.

En relación con los complementos vitamínicos, éstos sólo son eficaces cuando la caída del cabello responde a un déficit de vitaminas, algo que es muy poco frecuente en los países occidentales. En este ámbito, esto sólo suele ocurrir si se sigue una dieta hipocalórica o si se padecen trastornos alimentarios, como la anorexia o la bulimia.

Por lo que respecta a los preparados cosméticos, no se trata de medicamentos y, por lo tanto, se pueden utilizar sin prescripción médica para mejorar la apariencia del cabello (por ejemplo, para aumentar su grosor del cabello para que parezca que hay más cantidad). Sin embargo, lo cierto es que ni aumentan la cantidad, ni evitan su caída.

En cualquier caso, y según los expertos, el tratamiento más efectivo contra la calvicie es la prevención. Por eso, el uso desde la adolescencia de productos contra la caída del cabello, como las lociones y champús Alpecin, puede ser una excelente opción para evitar la pérdida del pelo en el futuro.

 

¿Cómo hay que cuidar el cabello?

El cabello se debe lavar tantas veces como sea necesario, ya que disminuir la frecuencia no reduce la caída del cabello. Lo que sí es importante es optar por champús con un pH neutro y que no sean agresivos, y evitar recurrir a tintes, permanentes y secadores, ya que contribuyen a debilitar el pelo.

En el caso de personas con el cabello largo, también es importante prescindir de recogidos demasiado tirantes, ya que se dan casos de alopecia por tracción, donde se observa una regresión de la línea de implantación del pelo.

Pocas cosas hay más molestas y antiestéticas que la caspa. Y para más inri, ésta no sólo se cuenta entre los problemas del cuero cabelludo más habituales, sino que afecta a personas de cualquier edad.

A pesar de que su aparición puede tener diversos orígenes, en nuestro post de hoy nos centraremos en una de las causas más comunes: la dermatitis seborreica. Ahora bien: afortunadamente, no todo está perdido para quienes la padecen. En las siguientes líneas, te contamos qué es, qué es lo que la ocasiona, cómo puede tratarse y de qué recursos disponemos para paliar uno de sus efectos que más nos preocupan: la caída del cabello.

¿Qué es la dermatitis seborreica?

La dermatitis seborreica es una dolencia cutánea, inflamatoria y bastante frecuente, que provoca la formación escamas (blancas a amarillentas) en algunas áreas grasas del cuerpo, como el cuero cabelludo, la cara o en el interior del oído. Asimismo, en ocasiones, se manifiesta acompañada de un enrojecimiento cutáneo.

Cuando este trastorno afecta al cuero cabelludo de los bebés, la dermatitis seborreica recibe el nombre de costra láctea.

¿Qué causa la dermatitis seborreica?

A pesar de que todavía no se sabe con exactitud qué es lo que origina la dermatitis seborreica, los médicos barajan diversas hipótesis, como la mala alimentación, el debilitamiento del sistema inmunológico, posibles trastornos en el sistema nervioso o ciertos cambios en los niveles hormonales.

No obstante, el detonante suele ser una alergia al hongo Malassezia furfur, que se da en personas con problemas en el sistema inmunitario y tendentes a producir sebo en exceso.

En estos casos, la epidermis se ve incapaz de contrarrestar el ataque de este hongo, lo que provoca una inflamación y una pequeña descamación, en un intento del organismo de librarse del parásito. Esta última reacción, muy similar a la caspa infantil, es lo que se conoce como pitiriasis.

En situaciones de hiperproducción de la glándula sebácea, puede que se acumule grasa sobre las escamas, ya que éstas no se eliminan con facilidad. Además, esto favorece la aparición de otras bacterias sobre el cuero cabelludo. 

Por otro lado, algunos especialistas consideran que la dermatitis seborreica puede estar sujeta a aspectos de herencia genética.

Por lo que respecta a los factores de riesgo que pueden ocasionar la aparición de la seborrea, cabe referirse a los siguientes:

  • Climas demasiado calurosos
  • Cansancio y estrés
  • Piel grasa o problemas dermatológicos (como el acné)
  • Sobrepeso u obesidad
  • Problemas neurológicos (producidos por episodios cardiovasculares, Parkinson, traumatismos craneales, etc.)
  • VIH
  • Utilización de lociones con alcohol
  • Uso de champús agresivos con la piel

¿Cuáles son los síntomas de la dermatitis seborreica?

Aunque tendemos a relacionar su aparición especialmente con el cuero cabelludo, la dermatitis seborreica puede darse en otras partes del cuerpo (sobre todo, en la cabeza). Normalmente, se manifiesta en aquellas en las que la piel es más grasa, como las cejas, los párpados, los pliegues de la nariz, la comisura de los labios, el oído externo, detrás de las orejas y en la mitad del pecho.

Normalmente, la dermatitis seborreica puede provocar un enrojecimiento de la epidermis, lesiones cutáneas, descamación, una secreción excesiva de grasa y prurito. Además, también puede acelerar la pérdida de cabello.

Los principales tratamientos contra la dermatitis seborreica

A pesar de que siempre es necesario acudir al dermatólogo y seguir sus indicaciones, existen diversas pautas de cuidado que ayudan a tratar la dermatitis seborreica. Entre ellas, cabe referirse a las que aquí se detallan:

  • Uso de medicamentos que pueden adquirirse sin receta. Entre los principios activos que se han revelado eficaces contra la dermatitis seborreica, se cuentan el alquitrán de hulla, el ácido acetil salicílico, la resorcina, la pitiriona de zinc, el sulfuro de selenio o el ketoconazol.
  • Empleo de fármacos por vía oral con receta médica. En los casos más difíciles, el dermatólogo puede prescribir el uso de antiandrógenos, que bloquean la función de los andrógenos —un tipo de hormonas masculinas, categoría en la que se encuentran la testosterona, la androsterona y la androstenediona— y de isotretinoína, que regula e inhibe la secreción de grasa. Si se siguen estos tratamientos, es necesario llevar a cabo analíticas y controles clínicos de forma regular. Asimismo, no hay que perder de vista que pueden ocasionar efectos secundarios.
  • Fuera de los períodos de brotes, pueden utilizarse productos cosméticos que contribuyan a regular la secreción de sebo. Para que sean realmente efectivos, deben estar libres de grasas y aceites.
  • Si se padece un eccema seborreico, es conveniente optar por exposiciones solares moderadas.
  • Aplicación de cremas de uso tópico, con efectos antiinflamatorios, antimicóticos (como los corticoides de poca intensidad) y astringentes. En los casos más graves, la fórmula suele contener algún inmunomodulador, un medicamento inhibidor del sistema inmunológico que ayuda a tratar la inflamación.
  • Utilización de productos de higiene diaria que ayuden a eliminar la caspa y el exceso de grasa, como jabones o champús.

¿Qué origina la caspa?


Los estudios médicos son claros: a lo largo de su vida, más de la mitad de los hombres tendrá algún problema calvicie. De ahí la importancia de adoptar cuanto antes hábitos que contribuyan a prevenir la pérdida de pelo, o al menos, a limitar su incidencia. Y para ello, los productos naturales contra la caída del cabello de uso tópico pueden convertirse en una ayuda inestimable.

De hecho, su utilización no sólo está exenta de efectos secundarios, sino que puede combinarse con otro tipo de cuidados no menos aconsejables, como el consumo de alimentos que cuidan el cabello o el uso habitual de tónicos y champús anticaída. 

Además, esta última rutina puede aprovecharse para aplicar sobre el cuero cabelludo aquellas sustancias y nutrientes de origen natural que harán que el cabello crezca fuerte y firme (e incluso, que tenga un aspecto sano y brillante y resulte más agradable al tacto.

Ahora bien: ¿cuáles son estos grandes aliados? Para que los conozcas y puedas tenerlos siempre a mano —algunos sólo pueden adquirirse en tiendas especializadas, por lo que necesitarás más antelación para planificar su compra—, te lo contamos a continuación.

Los ingredientes perfectos para reducir la pérdida de pelo

Desengáñate: los remedios naturales nunca pasan de moda y, además, pueden llegar a resultar muy eficaces cuando el objetivo es presumir de un pelo más resistente y sedoso. Y para que puedas comprobarlo, hoy te traemos algunas ideas que, en algunos casos, pueden dar excelentes resultados. ¡Toma nota!

1) Aceite de coco

Aplicándola con regularidad sobre el cuero cabelludo mediante un suave masaje, el aceite de coco puede ayudar a prevenir la pérdida de pelo, ya que nutre los folículos pilosos en profundidad. Durante el invierno, es probable que este producto se solidifique en su envase. De todos modos, si deseas seguir utilizándolo en esta época, sólo tendrás que ponerlo bajo un chorro de agua caliente hasta que se ablande. Tras su uso, aclara el cabello y lávalo normalmente con tu champú anticaída.

2) Aceite de oliva

Extraordinariamente rica en vitamina E —un nutriente indispensable para la regeneración capilar y de la dermis—, este condimento es mucho más que uno de los pilares de la dieta mediterránea. ¿No te lo crees? Si es así, aplica unas gotas sobre la piel y el cabello húmedo y deja actuar durante al menos media hora antes de utilizar tu champú. ¡Notarás la diferencia!

3) Aguacate

Esta fruta, que destaca por su aporte en lípidos y vitamina E, es la base de una eficaz mascarilla nutritiva que puede aplicarse directamente sobre el cuero cabelludo. Prepararla es muy sencillo: basta mezclar la pulpa de un aguacate maduro y aplicarlo sobre el cabello húmedo 30 minutos antes de utilizar tu champú anticaída. Asimismo, el aceite de aguacate también es muy útil para personas con el cabello seco.

4) Aloe vera

Otra magnífica opción para fortalecer el pelo y prevenir su caída es el aloe vera o sábila. Y no es para menos, ya que esta planta de hojas carnosas contiene 20 minerales y vitaminas A, B1, B2, B6, B12, C y E, indispensables para el crecimiento del cabello.

El jugo que se extrae de sus hojas puede aplicarse sobre una gasa, y colocarse al menos durante media hora sobre el pelo antes del lavado. Además de nutrir y fortalecer el folículo capilar —no olvidemos que uno de sus efectos es la estimulación sanguínea en el cuero cabelludo—, el aloe vera también reduce el exceso de sebo y elimina la caspa, gracias a su efecto fungicida.  ¿Se puede pedir más en un solo gesto?

5) Amla

Mucho menos conocida que los dos productos anteriores, el polvo de amla se obtiene a partir de extractos de una planta de origen indio conocida como Phyllanthus emblica. Nuestro consejo es que la utilices para la preparación de mascarillas capilares que ayudarán a fortalecer tu pelo y frenar su caída. En nuestro país, se puede adquirir en herboristerías especializadas, aunque quizás lo más rápido sea solicitarla por Internet.

6) Henna

Muy presente en la cultura árabe, este pigmento rojizo —obtenido de un arbusto y también conocido como alheña o arjeña— es idóneo para fortalecer el cabello y darle al mismo tiempo un delicado tono cobrizo.  

7) Heno griego

Sus semillas contribuyen a prevenir la pérdida de cabello, favoreciendo al mismo tiempo su crecimiento. Para beneficiarte de sus propiedades, sumerge en agua 2 o 3 cucharaditas de este ingrediente, y déjalas reposar entre 8 y 10 horas. Transcurrido ese tiempo, extráelas del recipiente, aplasta las semillas y aplícate el resultado sobre el cuero cabelludo una hora antes de lavarlo con tu champú. Incluso, puedes aprovechar el agua sobrante para aclararte el pelo. Un apunte: también suele ser muy efectivo para combatir la caspa.

8) Naranja

Antioxidante y rico en vitamina C, aplicar un poco de su zumo sobre el pelo ayuda a evitar la aparición de la caspa y eliminar el exceso de grasa (circunstancia a la que, por cierto, son mucho más proclives los hombres). Al combatir estos dos problemas, disfrutarás de un cabello más fuerte, previniendo así su caída. También puedes beneficiarte de las propiedades de este cítrico preparando una mascarilla con piel de naranja, o bien extender el zumo sobre el cuero cabelludo mezclándolo con pulpa de manzana.

9) Semillas de linaza

La linaza es una excelente fuente de ácidos grasos omega 3 y vitaminas del grupo B y E. ¡Aprovéchalo! Para ello, vierte 2 cucharadas de semillas de lino en 250 ml de agua. Lleva el líquido a ebullición a fuego lento y, después, déjalo reposar durante todo el día o toda la noche. Por último, agrega unas gotas de aceite de germen de trigo, de coco, de oliva o de almendras, y aplica el resultado al momento sobre el cuello cabelludo durante 30 minutos o una hora antes del lavado diario.

10) Jengibre

Esta raíz es famosa por ayudar a combatir numerosos problemas de salud. No obstante, también se usa para estimular el crecimiento de cabello y la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que favorecerá el anclaje del pelo. Además de incluir este alimento en tu día, aplícate regularmente una infusión de jengibre y déjala actuar una hora antes de utilizar tu champú.


Aunque afortunadamente la caída del cabello abundante no siempre es sinónimo de padecer una dolencia grave, lo más natural preocuparse ante la aparición de un problema que, en caso de no tratarse, podría comportar una alopecia o calvicie definitiva. Un trastorno que, de hecho, afecta a 4 de cada 10 hombres en España.

Si bien las causas de la pérdida del cabello pueden ser muy diversas, conviene remarcar que no seguir una dieta equilibrada puede afectar muy negativamente a la salud y la apariencia del cabello. E incluso, podría hacer que la utilización de determinados productos de cuidado del pelo —sobre todo, en el caso de los hombres— no diesen el resultado esperado.

No en balde, se ha demostrado que existen ciertas vitaminas —en concreto, la A, B3, B5, B6, B7, C y E— que son necesarias para mantener los folículos capilares en buen estado.

A pesar de que las proteínas, las grasas o lípidos y los carbohidratos son también indispensables, la ciencia ha comprobado que, por sí solos, no son suficientes para conservar el cabello en perfecto estado. De ahí el origen de la palabra vitamina, con la que el bioquímico de origen polaco Casimir Funk bautizó en 1912 a unas sustancias químicas especiales, las aminas, que resultan imprescindibles para la vida. Y como hoy sabemos de sobras, para presumir de un pelo sano y fuerte.

Para que puedas conocer con más detalle cuáles de ellas te ayudan a prevenir la caída del cabello —y, por supuesto, en qué alimentos encontrarlas—, te aconsejamos que no te pierdas este post.

 

Las vitaminas imprescindibles para el pelo

A estas alturas, ¿a alguien le queda alguna duda de que la alimentación puede ser un cosmético varadamente eficaz… y económico? Para comprobarlo, basta con seguir leyendo. ¡Te sorprenderá!

Vitamina A

También llamada caroteno o retinol, la hallamos especialmente en la leche y sus derivados, como el queso, la mantequilla o los yogures, aunque está igualmente presente en ciertas frutas y verduras, como el melón cantalupo, el albaricoque, la calabaza o las zanahorias, que la contienen en forma de betacaroteno. Asimismo, también la encontrarás en el hígado, el aceite de hígado de bacalao, la yema de huevo o las algas nori, el hígado y el aceite de hígado de bacalao. Además de ser necesaria para el cuidado de la visión, la piel, el pelo y las mucosas, destaca por su enorme poder antioxidante y porque ayuda a combatir el envejecimiento.

 

Vitamina B3

La vitamina B3, uno de los nombres con el que nos referimos a la niacina o vitamina PP, está involucrada en la respiración celular y es esencial para la formación y la conservación de los diferentes tejidos corporales y del pelo. Está especialmente presente en el hígado de los animales, así como en la leche y los productos lácteos. En algunos alimentos, como ocurre con el maíz, se encuentra en su forma no absorbible. Por esta razón, ciertos grupos humanos que tienen este cereal en la base de su diete suelen sufrir problemas como dermatitis o trastornos intestinales y neurológicos.

 

Vitamina B5

Conocida también como ácido pantoténico, es clave para la formación de los tejidos animales. La hallamos en la levadura, el hígado, la carne, el pescado, los huevos, las frutas y verduras y, en el caso de los bebés, la leche materna. Ante estados carenciales de la vitamina B5, no sólo podemos tener problemas con nuestro pelo, sino que es habitual sufrir cefaleas, fatiga, calambres musculares y problemas intestinales.

 

Vitamina B6

Aunque nuestra flora bacteriana intestinal ya nos suministra una pequeña cantidad de vitamina B6 o piridoxina, también la podemos encontrar en el hígado, la carne, el pescado, los huevos, la leche, las frutas y verduras, la harina de trigo y el maíz. Si nos falta este nutriente, no es extraño que nos sobrevengan dolores de cabeza, agotamiento o problemas cutáneos, sin olvidar la temida pérdida de cabello. 

 

Vitamina B

También denominada biotina o vitamina H, está presente en el hígado de pollo, cordero o ternera; las setas desecadas, el pescado, el pollo, los guisantes, las lentejas, la leche, el queso y la yema de huevo. Esta sustancia es importante para una correcta asimilación de los ácidos grasos, las proteínas y los carbohidratos. Además, en caso de no ingerir la cantidad necesaria, esto puede provocar un debilitamiento del cabello, calvicie y trastornos intestinales.   

 

Vitamina C

Es indispensable para la producción de colágeno, sustancia que interviene en la formación del cabello. En estados carenciales, el pelo puede romperse y caerse. Algunos de los alimentos más ricos en vitamina C son las frutas cítricas, el kiwi, la fresa, el mango y los pimientos rojos.

Vitamina E

La vitamina E o tocoferol contribuye al buen funcionamiento del hígado, el tejido adiposo, la hipófisis, la glándula adrenal, el útero y los testículos. Asimismo, nos protege de la acción de los radicales libres. La principal fuente de este nutriente son los aceites vegetales, los frutos secos, la mantequilla, el huevo y en los alimentos que también contienen vitamina A.

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